Carta a Cristina, mi presidenta

(por AnÃbal Litvin) Yo no te voté pero siento que eres mi presidenta. Y entiendo el mal momento que debes pasar en estos tiempos, donde no sabes adónde ir, no sabes adónde estás parada. Es como si no supieras qué ropa ponerte… tú que eres tan coqueta para cualquier tipo de reunión.

Tu marido ha tomado el poder desde el living de Olivos mientras tú demuestras que no tienes poder ni en Olivos ni en la Rosada. (Tampoco lo sabemos si lo tienes en el camino intermedio que va entre ambos lados cuando vas en helicóptero). Pero no por eso debes amargarte. Que se haya ido el único ministro que pusiste, aguantando toda la vieja banda que acompañó a tu marido, no debe sumirte en la tristeza. Porque tú debes tener presente que tienes un rol importante, no sabemos si como presidenta, ministra de relaciones exteriores o primera dama encubierta. Tienes mucho por hacer cuando por ejemplo te vistes como una diosa para saludar al presidente de Francia. Tienes muchos discursos inacabables para hacer lucir la pantalla de Canal 7. Tienes muchas obras que inaugurar con discurso inacabable incluÃdo. Tienes tres años y medio por delante para pasar a la historia como la presidenta más linda del mundo, qué Hillary, Merkel, Bachelet ni ocho cuartos.

Que tu marido siga metido en el lÃo del campo. Que Moreno se pelee por los precios. Que sigan nombrando Fernández tras Fernández en el gobierno. Tú debes elevarte por sobre esa chabacanerÃa y ponerte en el lugar casi como de la realeza, sabiendo que los reyes no gobiernan pero son respetados por su investidura.

Estarás más tranquila, tomarás menos pastillas, y menos rictus de preocupación aparecerá en una cara más hermosa y distendida, mostrando esa belleza que has tenido escondida por problemas como la inflación, la inseguridad y el desabastecimiento que otra gente capaz puede solucionar.
Piénsalo. Es un sano consejo de un ciudadano común para mi presidenta, Cristina. Y quédate tranquila: nadie te va a sacar en helicóptero. Bah, eso no sé, pero te quiero igual.

Atte.
Anibal Litvin

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Categorías: humor

10 comentarios to “Carta a Cristina, mi presidenta”

  1. Uno puede estar o no de acuerdo con la gestión de un político, pero no por eso se va a apoyar este tipo de textos que lo único que hacen es generar un malestar masivo en base a un puñado de frases hechas que pueden sonar muy bonitas al oido pero no por dejan de ser carentes de sentido. Recomiendo al Señor Anibal que se preocupe un poco más por proponer soluciones antes que escribir este tipo de textos, que encima veo encasillado en la categoría “humor”. A mi no me causa gracia, y no precisamente por estar de acuerdo con CFK.

  2. Se te fue la mano, esto no es humor. Esto es tener un medio para poder escribir lo que se te venga a la cabeza sin ningún tipo de escrúpulo.

  3. Para mi dice varias verdades

  4. La verdad que esta mujer no sabe donde esta parada y menos despues del discurso que dio el marido antes que se fuera el ministro de economia. El presidente es el marido y ella ha quedado como fuera de foco. esa es la verdad

  5. REINA PERO NO GOBIERNA, ESO EN COMUN, SIEMPRE HAY UN ATORRANTE QUE TE USA, A ELLA LA SEGUIRAN USANDO, COMO OCURRE DESDE HACE TIEMPO, AHORA WEL PROBLEMA SE PLANTEA SI CREE QUE ES REINA Y ADEMAS GOBIERNA

  6. Señor Anibal, Usted hace “humor”? No, Usted no hace humor, Usted copia, hace plagio…..porque además de faltarle el respeto a la Presidenta que ha votado la mayoria del pais (pese a quien le pese) Usted copia el estilo del “humorista” Peña…..se ha puesto de moda la ironia berreta…..mamita, cómo nos dejo el neoliberalismo de la decada del 90!!!!! que lo tiro e las patas eh?

  7. Me parece estupendo lo que escribiste Anibal.

    En la Argentina cuando hablas en serio se te cagan de la risa y cuando haces humor se ponen serios.

    Tragica paradoja porque la verdad y el humor argentinos deben tener varios puntos tocantes no?

    Yo siempre quize saber si habia aduana para el avion presidencial cuando regresaba del extranjero y como una presidenta puede darse el lujo de tener tantos articulos caros con el sueldo que percibe…

    Mientras tanto, al pais lo siguen saqueando los mismos de siempre.

  8. No veo nada de malo en la humorada, la señora presidente solo recoje lo que siembra. Nos tiene hartos que nos subestime al ser todos sus discursos “pa la gilada”

  9. Pobre Alberto: es uno de los tantos que cree aun que la votaron y por eso ganò……………
    Iluso mìo,sabes los cambios de urnas que ubo??
    sabes de la urnas que llegaron abiertas????
    no seas pavo por favor……trabajo en el correo central.-
    Trabajaba……….si seguis siendo tan inocente no podes salir a la calle solo.-

  10. Estimado Anibal: más allá de ser catalogado sobre si lo suyo es humor o no, si es plagio o no; me permito disentir con Ud. con el debido respeto que me merece. Lo suyo, como lo de muchos otros tantos, carece a mi criterio del sentido del camino. Quiero decir, Ud. sólo mide la coyuntura, justiprecia sólo una foto pero omite o desconoce la película. Y esta película no comenzó con la presidenta, ni con el ex presidente, ni siquiera con Menem o Alfonsín. A ver: le propongo hacer un ejercicio historiográfico en todo caso y repasar de dónde venimos para saber efectivamente hacia donde vamos.
    Me permito sugerirle en todo caso, revisar desde los mismísimos albores de la Patria. Porque en todo caso nos perderemos una porción importante de la sucesión de hechos hasta llegar hasta nuestros días.
    Averiguar, por ejemplo porqué asesinaron a Mariano Moreno, serviría cuanto menos para saber qué intereses se jugaron siempre en nuestro país. Desentrañar más allá del infantilismo propio de los manuales de Historia (así con mayúsculas) de la primaria y la secundaria, podría enseñarnos a comprender porqué un general mediocre como Bartolomé Mitre (autor de la Historia Oficial argentina) encabezó la guerra de la “triple infamia” contra aquel Paraguay que se alzaba por 1862 como un modelo ejemplar de potencia americana con una equitativa distribución de la riqueza.
    Porqué surgieron aquellos representantes del interior contra lo que fue la burguesía comercial porteña anglofila, cuyo único fin no era la nacionalidad sino el enriquecimiento personal. La generación del ´80, que para muchos fue precursora y reserva moral de la Nación, fueron los padres putativos de lo que hoy todavía intentamos desactivar: esta suerte de plutocracia, cuyos representantes se ponen nerviosos (incluso irrespetuosos cuando no gobiernan el país). Ni hablar de los golpes de Estado, de las luchas algunas veces cruentas, etc. etc.
    En fin, supongo que todo esto de poder emitir opiniones debería servirnos para aprehender unos de otros. Muy pocos saben, de esto estoy seguro, que las retenciones que hoy impone un gobierno elegido mayoritariamente en elecciones legítimas; no comenzaron con este gobierno, ni con el anterior ni con el anterior. Vienen precisamente de Bartolomé Mitre allá por 1962, “procer” indiscutido del las gradas ruralistas. Siguieron así pasando por Sarmiento (el que quería erradicar a los gauchos, porque su sangre sólo servía para abonar la tierra, segun el niño que nunca faltó a clase), pasaron con Roca (las 2 veces), Pellegrini, Juárez Celman, Avellaneda, hasta Quintana allá por 1905. Luego volvieron en el ´18 con el Peludo Yrigiyen y las sacó otro referente de la incipiente oligraquía ganadera que después lograría preponderancia durante la “década infame”. Lonardi también echó manos a ellas luego de derogar el IAPI en el golpe de ´55 y aparecen en el ´67 de la mano de otras deidades para la Sociedad Rural: Alvaro Alsogaray y Adalbert Krieger Vasena, con otra dictadura como la de Ongañía. Sin ambargo, los que tuvieron la osadía de desabastecer 21 días a los argentinos por meros intereses de sector, no sólo fueron cobardes de pararse frente a ellos sino que aplaudieron todos sus actos. Incluso los más aberrantes.
    Quiero decir, la historia es en definitiva las luchas políticas de ayer, que no por ser de ayer son viejas como un pan duro; y revelan las luchas por intereses económicos de ayer, pero que bajo otras circunstancias se dirimen también hoy.
    Creo que entender con profundidad esto es lo que nos hará crecer, caso contrario nos quedaremos con la foto que aparece en los matutinos porteños, tampoco exentos de esos intereses económicos.
    Atentamente, Eduardo.