El patrimonio cultural de “La Naci髇” es… suizo

(por Edici贸n i) La otra historia de la nota que el mensuario Apertura hizo sobre el rescate de S.A. La Naci贸n del default.

Decidido a ordenar su irregular relaci贸n con la Administraci贸n Federal de Ingresos P煤blicos y la justicia federal que la investiga, Sociedad An贸nima La Naci贸n difundi贸 lo que se considera es ‘la historia oficial’ de la transferencia accionaria, default y reestructuraci贸n de pasivo que protagoniz贸 en los 煤ltimos 10 a帽os.

Hasta donde se sab胊 –y es uno de los motivos de la investigaci贸n de la Afip y de la justicia federal- el control accionario de S.A. La Naci贸n pertenece a MNMS Holding, una empresa que, a su vez, es controlada en casi un 70% por Barton Corporation, una sociedad offshore, de las caribe帽as islas Caim谩n.

La autor胊 de la ingenier胊 juridico-financiera de esta trama fue realizada por el bufete paname帽o Alfaro, Ferrer & Ram胷ez, que particip贸 tambi茅n, a trav茅s de su filial en las islas V胷genes Brit谩nicas, de la creaci贸n de Cimeco (sociedad de S.A. La Naci贸n, Grupo Clar胣 y Vocento, de Espa帽a, que posee el control de los diarios La Voz del Interior, de la ciudad de C贸rdoba, y Los Andes, de la ciudad de Mendoza).

Ahora, S.A. La Naci贸n procura brindar su propia versi贸n de c贸mo ocurrieron los acontecimientos que le permiti贸 a la familia de Matilde Noble Mitre Saguier comprar varias participaciones accionarias, desplazar a Bartolom茅 Mitre, reequipar los talleres gr谩ficos de la editorial, y reestructurar la deuda financiera.

Uno de los secretos societarios que la justicia no ha logrado develar, al menos de acuerdo a las necesidades de la investigaci贸n fiscal, es a qui茅n pertenece la persona jur胐ica Barton Corporation, representada ante las asambleas de accionistas de S.A. La Naci贸n por la abogada argentina Laura Magali Valladares.

Los dos directores en MNMS Holding, que supuestamente representan a Barton Corporation, son Philip Blows y Christopher Shaw, que hasta hoy d胊 han resultado una inc贸gnita para la jueza en lo Criminal y Correccional Federal N 1 de la Ciudad de Buenos Aires, Mar胊 Romilda Servini de Cubr胊.

Durante 1994 la familia Saguier hab胊 decidido tomar el control de S.A. La Naci贸n pero no contaba con fondos propios suficientes, y entonces obtuvo un pr茅stamo de US$ 40 millones del Clariden Bank, una filial del Credit Suisse Group.

Credit Suisse es un grupo financiero con vastas y complejas relaciones con la econom胊 argentina. Hac胊 varias d茅cadas que se encontraba vinculado a la R鰄m, que lo introdujo en el capital accionario de los ex Banco General de Negocios y el uruguayo Banco Comercial, ambos liquidados e investigados por la jueza Servini de Cubr胊, y magistrados uruguayos.

La denuncia ante Servini de Cubr胊 fue realizada el 31 de diciembre de 2001, ante la Comisar胊 6ta. de la Ciudad de Buenos Aires, por las entonces diputadas nacionales Graciela Oca帽a y Marcela Rodr胓uez. Hoy Oca帽a es la interventora del Instituto de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados y de su obra social Pami, y Rodr胓uez integra la estrat茅gica Comisi贸n de Acusaci贸n del Consejo de la Magistratura de la Naci贸n.

Pero, a la vez, Credit Suisse manten胊 una relaci贸n desconocida para la mayor胊 de la opini贸n p煤blica argentina. En su International Advisory Borrad se sentaba como consejero Agostino Rocca, por entonces director ejecutivo de Organizaci贸n Techint, el grupo industrial m谩s importante de la Argentina, con intereses en m谩s de 20 pa胹es.

Rocca falleci贸 en un accidente a茅reo en el que tambi茅n muri贸 Germ谩n Sope帽a, quien era considerado, por integrantes de la familia Saguier, el seguro sustituto de Jos茅 Claudio Escribano como subdirector period胹tico del diario La Naci贸n.

Techint mantiene otra relaci贸n muy profunda con los Saguier y S.A. La Naci贸n: construy贸 la nueva torre La Naci贸n, proyecto inmobiliario para el que los Saguier crearon un fideicomiso administrado por Banco R胦 SCH.

No deja de resultar parad贸jica la relaci贸n de Organizaci贸n Techint con los dos grandes diarios de la Ciudad de Buenos Aires: as como se recuerdan los viejos integrantes de la Adepa (Asociaci贸n de Entidades Period胹ticas Argentinas) que ayud贸 a Ernestina Herrera de Noble a la compra de participaciones accionarias en medio del litigio por la sucesi贸n de Roberto Noble, ha auxiliado a los Mitre Noble Saguier a escapar de la quiebra.

Con Grupo Clar胣, Techint mantiene una afinidad ideol贸gica y, a la vez, un negocio comercial: Impripost y Unir S.A., empresas vinculadas a la facturaci贸n de servicios y la distribuci贸n postal.

Con S.A. La Naci贸n a煤n se desconoce cu谩l es el negocio en ciernes. Sin embargo, muchos ejecutivos inquietos imaginan la ‘carta’ que guardan bajo la manga.

El mensuario Apertura, propiedad de los capitales espa帽oles Recoletos, public贸 en su nota de tapa un art胏ulo titulado “La Naci贸n despu茅s del default”, ilustrado con una fotograf胊 de Julio C茅sar Saguier, presidente de S.A. La Naci贸n, quien, seg煤n Apertura, “explica c贸mo logr贸 una quita del 60% de la deuda. Qu茅 papel jugaron Rocca (Techint), Miguens (Bemberg) y Schmidheiny (Fundaci贸n Avina)”.

La nota la firma Gustavo Sencio, director del mensuario en el que fuera promovido cuando Gabriel Griffa era su director y accionista mayoritario. Griffa fue cofundador de Apertura, cuando era bimensual, junto a Marcelo Longobardi, quien luego se retir贸 del negocio para dedicarse a la conducci贸n period胹tica en radio y TV.

Griffa, a帽os despu茅s y con negocios buenos y otros no tanto, decidi贸 venderle a Eduardo Eurnekian (quien a su vez le vendi贸 a Recoletos), ya que dijo haber decidido dedicarse a actividades en el Tercer Sector, como se denomina al intrincado mundo de las Organizaciones No Gubernamentales. Explic贸 que hab胊 conocido a un fil谩ntropo suizo y atender胊 sus intereses regionales.

El fil谩ntropo se llama Stephan Schmidheiny, un personaje desconocido para la mayor胊 de los argentinos, pero no para los Saguier.

Schmidheiny es presidente de Anova AG, fue director de Nestl茅, y en 1992 fund贸 World Business Council for Sustainable Development, que realiz贸 ponencias en todas las cumbres sobre pol胻icas ambientales que se han sucedido desde entonces. 脡l fue el principal asesor del secretario general de la Organizaci贸n de Naciones Unidas en la Conferencia sobre Desarrollo y Medio Ambiente, en R胦 de Janeiro, en 1992.

Un a帽o despu茅s, Schmidheiny y Agostino Rocca fundaron el cap胻ulo argentino de Fundes, una asociaci贸n civil sin fines de lucro que promover胊 el desarrollo de la peque帽a y mediana empresa local.

Sin embargo, Fundes exist胊 en Suiza desde 1984, cuando Marcos Gregorio McGrath, entonces arzobispo de Panam谩, convenci贸 a Schmidheiny y otros empresarios que se interesaran en el tema ambiental, tan caro a Panam谩 por el canal interoce谩nico.

La actividad de Schmidheiny en Latinoam茅rica resulta prol胒ica. Por ejemplo, 茅l fue quien le aport贸 US$ 500.000 al empresario argentino radicado en Espa帽a, Martin Varsavsky, un protagonista de la burbuja cibern茅tica de los ’90, para la creaci贸n de Educar Chile, y con el compromiso de crear, luego Educar Bolivia y Educar Costa Rica.

En cierto modo, la influencia que Schmidheiny intentaba realizar en el sistema educativo regional, seg煤n algunos analistas, se asemeja a la que George Soros promueve en Europa oriental, para promover sus negocios tras la fachada del filantropismo.

Varsavsky interes贸 a Schmidheiny present谩ndole su proyecto Educar Argentina, que realiz贸 durante el gobierno de Fernando De la R煤a, por su amistad con uno de los hijos del ex Presidente, apodado A胻o (Fernando Junior). Educar Argentina fue uno de los proyectos m谩s promocionados del llamado Grupo Sushi (pioneros en la comunicaci贸n pol胻ica que hoy realiza el d煤o unplugged Los Fern谩ndez, en la Casa Rosada). Si alguien sabe qu茅 fue del proyecto Educar Argentina, por favor enviar la informaci贸n disponible.

En Chile, Schmidheiny hab胊 tomado control de la industria forestal y de porciones de la industria maderera, compitiendo con los negocios de las familias Angelini (Arauco) y Matte (CMPC). De pronto control贸 Masisa y la expansi贸 a la Argentina, Brasil y M茅xico.

A trav茅s de Forestal Terranova, con ventas por US$ 105,5 millones, avanz贸 sobre Masisa (a partir de la producci贸n propia de madera, incorpora valor agregado fabricando molduras, puertas y tableros MDF), con una facturaci贸n de US$ 309 millones, y cruz贸 la Cordillera, para establecer sinergias corporativas con otros grupos vinculados a lo forestal como es la industrial del papel, donde destaca Papel Prensa, uno de cuyos accionistas es S.A. La Naci贸n.

Recientemente, la mayor胊 accionaria de Masisa fue traspasada al Grupo Nueva, Schmidheiny, quien m谩s tarde concret贸 un fideicomiso mediante el cual 茅l don贸 la totalidad de las acciones del Grupo Nueva al Grupo VIVA, sin impacto sobre la administraci贸n de Masisa.

Daniel Scioli, vicepresidente de la Naci贸n; Roberto Lavagna, ministro de Econom胊; y Mart胣 Redrado, vicecanciller, entregaron el a帽o pasado a Masisa Argentina el “Premio a la Exportaci贸n Argentina”, por 4to. a帽o consecutivo.

De acuerdo a S.A. La Naci贸n, el 7 de noviembre de 2003 present贸 ante la Inspecci贸n General de Justicia el balance correspondiente al ejercicio finalizado el 31 de diciembre de 2002, en la que imput贸 el quebranto producido por la salida de la convertibilidad, dando cuenta de una p茅rdida neta de $ 236 millones y un d茅ficit de capital de trabajo por $ 342,7 millones.

Los Saguier, imitando lo que hicieron en 1994, buscaron inversores (Carlos Miguens, de la Malter胊 Quilmes; Paolo Rocca, de Techint; y Schmidheiny),y realizaron un plan de ajuste que incluy贸 importantes deudas refinanciadas con Papel Prensa –en un cronograma que le result贸 dif胏il de aceptar al ministro Lavagna, informado de lo que ocurre en esa empresa en la que el Estado mantiene 25% de las acciones- y otros proveedores.

Seg煤n S.A. La Naci贸n, la reestructuraci贸n logr贸 que, a mediados de 2003, la deuda acumulada no pesificable de US$ 140 millones se redujese a US$ 35 millones a pagar en siete a帽os.

La ingenier胊 financiera incluy贸 un pago proporcional en efectivo (m谩s de US$ 20 millones), la cesi贸n del cr茅dito que pose胊 como beneficiaria del fideicomiso financiero Edificio La Naci贸n (o sea que cedi贸 la escritura de su porci贸n del inmueble), pagos refinanciados de los contratos de leasing (por el reequipamiento del taller gr谩fico) y otorgamiento de espacios publicitarios a sus acreedores.

La revista Apertura plantea la duda de si Miguens, Rocca y Schmidheiny ingresar谩n, en el futuro, como accionistas, capitalizando sus pr茅stamos. Esto plantea algunos interrogantes respecto de los dichos del propio Julio Saguier, cuando explica por qu茅 no vendi贸 ni a Telef贸nica ni a Francisco de Narv谩ez (aparentemente interesado por bancos acreedores de la editorial):

“-驴Por qu茅 no la vendi贸?

-Porque es una empresa que est谩 desde hace 135 a帽os en la familia. Implica tradici贸n, implica much胹imas cosas: valores. Y cuando te dicen para qu茅 la quieren comprar, es todo lo contrario de lo que nosotros pensamos”.

No obstante, una potencial sociedad con Miguens, Rocca y Schmidheiny parece que superar胊 esas objeciones, lo que obliga a la iron胊. Mucho m谩s cuando Saguier dice, en la entrevista que hay una crisis en los medios de comunicaci贸n porque “hay medios que son m谩s empresas operadores, que se dedican a hacer negocios que est谩n absolutamente re帽idos con la 茅tica period胹tica”.

Hasta donde se sabe, Techint es el m谩s formidable lobby que conoce el Estado argentino en todas sus 谩reas. Techint promovi贸, a trav茅s del Grupo Argentino (que copresid胊n Eduardo Duhalde y Ra煤l Alfons胣) y la Uni贸n Industrial Argentina, la devaluaci贸n de enero de 2002 que hasta provoca cr胻icas de parte del hoy presidente N茅stor Kirchner; ampli贸 el corralito; desajust贸 los precios relativos para producir un subsidio de las empresas de servicios a las empresas electrointensivas (la siderurgia), y obtuvo enormes ganancias con el otro subsidio de mantener un d贸lar a un nivel superior al real.

No obstante, quienes tienen memoria recordar谩n que, en el a帽o anterior a la devaluaci贸n, cuando La Naci贸n prohijaba el proyecto de Elisa Carri贸, el matutino fue decisivo en la destrucci贸n de Pedro Pou como presidente del Banco Central, garante de la convertibilidad, que tantos quebrantos provoc贸 al propio diario, seg煤n su estado contable 2002.

En el caso de que exista un compromiso accionario de los nuevos acreedores mencionados, cabe preguntarse c贸mo se adaptar胊 a las exigencias que impone la Ley de Bienes Culturales vigente, que limita la participaci贸n societaria extranjera a 30%.

Curiosamente, en la nota no se pregunta acerca de una cuesti贸n tan importante, probablemente porque Mind Opener S.A., editora de Apertura, es propiedad 100% del espa帽ol Grupo Recoletos.

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Edici贸n i, Ciudad de Buenos Aires, Argentina, 2004.

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Categorías: medios