Consecuencias de la crisis energética

(Por AnÃbal Litvin) ¡Hágase la luz! Y la luz no se hizo. No porque Dios no quiera sino porque parece que los apagones irán subiendo en su intensidad por más que recemos. Lo mismo pasará con el gas, a menos que el efecto calentamiento de la Tierra llegue justo para este invierno y en julio haga 28 grados de promedio. Sin embargo, hay quienes pierden menos y quienes pierden más con estos cortes.

– En el Congreso, el corte de gas no afectará porque hay mucha gente al pedo.

– Aumentará la venta de preservativos porque la gente suplirá ver televisión con cosas más divertidas.

– Los hinchas de Talleres ya están acostumbrados a estar sin luz porque le están prendiendo una vela para que su equipo no se caiga de la punta.

– Los globeros se beneficiarán porque la gente empezará a comprar en globos el gas cada vez más fraccionado.

– El turismo al sur se beneficiará: miles de personas se mudarán al Glaciar Perito Moreno para poder tener sus alimentos congelados: (El presidente, feliz)

– En la televisión habrá problemas porque hay mucha gente con pocas luces.

– Para tener más luz natural: correrán la hora. Pasaremos a tener los husos horarios de Nueva Zelandia.

– Habrá felicidad porque las boletas de luz y gas vendrán con dos mangos para pagar. (Si es que puede ver qué monto le viene por la falta de luz)

– Si con luz la policÃa no puede encontrar a los delincuentes, imagÃnense sin luz.

– Habrá miles de cortes, pero en la cara de hombres que se afeitarán sin luz y se harán bolsa el cutis.

– Sin televisión, habrá más diálogo familiar. Después de muchos años, algunos padres les dirán a sus hijos: “Mucho gusto, soy tu padre”, y viceversa.

Todo esto puede quedar sin efecto en pocos minutos. Si aumentan las tarifas por lo menos un 50 por ciento para arriba, vamos a tener luz que nos van a explotar las bombitas. Por ahora tenemos infladas otras cosas.

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Categorías: humor