Inundaciones en Santa Fe: 縌ui閚 es el responsable?

(Por Emilio Soto) A fines de abril se produjo la inundaci贸n m谩s grande que se tenga memoria en Santa F茅. Los n煤meros de v胏timas fatales no son coincidentes entre los datos oficiales y los que difunden algunos medios. Las p茅rdidas fueron millonarias y, a pesar de las advertencias previas a la inundaci贸n, hasta ahora no se han delimitado las responsabilidades.

Un r胦 que habla desde la historia
Parecer胊 una exageraci贸n decir que lo ocurrido en Santa F茅 tiene antecedentes de tres siglos. Sin embargo, seg煤n cuenta la historia, en 1775 ya se propon胊 realizar algunos “trabajos artificiales” que contribuyeran a la navegabilidad del Salado. Manuel Belgrano tambi茅n hablaba de la conveniencia de llevar adelante proyectos de canalizaci贸n y navegabilidad del r胦, pero no encontr贸 eco a sus propuestas.

Posteriormente diversas expediciones y propuestas se esforzaron con mayor o menor 茅xito en interesar tanto a gobiernos provinciales como nacionales, demostrando la conveniencia comercial como v胊 de transporte hacia el Paran谩 y el Atl谩ntico de las mercader胊s de Santiago del Estero, Tucum谩n, Salta y Jujuy. Este proyecto hubiese cambiado la fisonom胊 de estas provincias y tambi茅n su estrategia de desarrollo.

Aparecen nombres como el del marino norteamericano Thomas Page (1855) que recorri贸 el Salado de punta a punta demostrando su navegabilidad, el gobernador de Santa F茅 Domingo Cullen, Esteban Rams y Ruper, ganador de una licitaci贸n para llevar adelante la empresa de la navegabilidad del Salado, el ingeniero Rodolfo Blandovsky contratado para registrar informaci贸n sobre el cauce del r胦 y para la confecci贸n de un plano

Hubo varios a帽os en los que el inter茅s por la canalizaci贸n y navegabilidad del Salado entusiasmaba a algunos gobernantes y pol胻icos. Claro que esto implica una visi贸n acerca del desarrollo regional y de pa胹. Por ello, no deber胊 estar ajeno a cualquier an谩lisis el trasfondo pol胻ico de esta cuesti贸n que viene desde lejos.

Por ese entonces, los ingleses estaban interesados en relacionar cualquier idea de desarrollo con el ferrocarril. De esa manera, por ejemplo, Santiago del Estero deb胊 asumirse como productora de durmientes para los miles de kil贸metros de rieles que proyectaban los ingleses. Por supuesto que esto significar胊 servir a un proyecto de desarrollo distinto al que se ven胊 planteando. Y en el proyecto de los ingleses, la canalizaci贸n y navegabilidad del Salado no estaba en consideraci贸n.

De modo que hay dos aspectos que vienen desde la historia: la visi贸n que tuvieron quienes se帽alaban la importancia del Salado como v胊 comercial y la seguridad que hubiera significado el tratamiento artificial de su cauce.

Al abandono de aquellos proyectos se sumaron luego, los cambios clim谩ticos, y las deforestaciones que contribuyeron a la modificaci贸n del ciclo del Salado.

Algo estaba Ocurriendo: Primeras advertencias

Ana del Carmen Yannes (Univ.Nac.M.P.) y Federico Daus (UBA y ex presidente de la Sociedad Argentina de Estudios Geogr谩ficos) hicieron constar los resultados de sus estudios sobre la cuenca del Salado y de la lectura se desprende una se帽al de alerta que, evidentemente fue ignorada a la hora de evaluar pol胻icas efectivas a implementar. Los estudiosos afirmaron en 1991 que “la cuenca del R胦 Salado forma una banda deprimida en la que la marcada nivelaci贸n origina la existencia de 谩reas de desag incompleto que forman distritos de lagunas encadenadas como el de Mar Chiquita, que en el curso superior del r胦 se dilata hasta la provincia de Santa F茅 y el de Chascom煤s – Pilar, en el curso inferior. La nivelaci贸n general y la escasa altitud sobre el nivel del mar son responsables de grandes inundaciones epis贸dicas invernales, a las que no ha remediado el extenso sistema de canales”

En 1993 se puede encontrar una nueva advertencia. Editorial Sudamericana public贸 la Nueva Enciclopedia de la Provincia de Santa F茅. En esta obra hay un cap胻ulo dedicado a “inundaciones”; al referirse a las inundaciones pluviales en el noroeste de la provincia, la publicaci贸n dice que hay tres factores concurrentes: cambios clim谩ticos generados por el desequilibrio en el r茅gimen de lluvias en la zona, ascenso de las capas fre谩ticas, realizaci贸n de obras de infraestructura que dificultan y muchas veces impiden el escurrimiento de las aguas de lluvia. La consecuencia de la acci贸n conjunta de estos tres factores es la inundaci贸n de vastas 谩reas …”

Carlos Del Frade, periodista de Santa F茅 y Director de Postales Del Sur, se帽ala tambi茅n que el acad茅mico santafesino Felipe Justo Cervera indicaba por aquellos a帽os que el r胦 Salado era “muy importante como factor de inundaci贸n en la ciudad de Santa Fe, en raz贸n de que en 茅pocas de creciente del Paran谩, al encontrar taponada su descarga en el r胦 Coronda se desparrama en ba帽ados hacia el este y oeste, inundando 谩reas de ambas ciudades”. Concluye Del Frade reflexionando que “diez a帽os despu茅s de la publicaci贸n de aquella postal, todav胊 se escucha hablar de lo imprevisible del comportamiento del Salado.

Los distintos “ajustes” en diversas 谩reas del Estado tambi茅n tienen algo que ver en esta historia. El director del Centro de Informaci贸n Meteorol贸gica de la Facultad de Ingenier胊 y Ciencias H胐ricas de la UNL, confirma que en las 煤ltimas d茅cadas han desaparecido los organismos que estudiaban el comportamiento del R胦 Salado.

No obstante, hay que tener en cuenta tambi茅n que el Instituto Nacional del Agua a trav茅s de su pagina de internet ven胊 informando que desde diciembre, meses antes de la inundaci贸n, el ritmo de lluvias hac胊 inestable el curso del R胦 Salado.

Es importante tener la perspectiva hist贸rica de los acontecimientos porque se puede advertir que subyace una larga cadena de decisiones pol胻icas que fueron priorizando otros proyectos. Y cuando se producen fen贸menos como este de
Santa F茅 hay concurrencias causales: los hechos de la naturaleza y lo que hizo o dejo de hacer el hombre, en este caso el Estado.

Las Aguas entraron de golpe

El lunes 28 de abril el curso de agua crec胊 a un promedio de dos cent胢etros por hora. En algunos barrios oeste de Santa Fe, a la madrugada los habitantes vieron como el agua ingresaba sin dar tregua. La ciudad fue declarada en emergencia. Se cortaba la Circunvalaci贸n Oeste. En algunos lugares al oeste de Avenida Blas Parera el asfalto ya hab胊 sido tapado por el agua. Algunos funcionarios, como Juan Jos茅 Maspons, secretario de Obras y Servicios P煤blicos Municipal dec胊 que el agua ca胊 a un reservorio desde el cual era devuelta al r胦 por bombas, extractoras. El 煤nico problema era que el agua que entraba era mas que la que sal胊.
Canal 13, que hab胊 transmitido ininterrumpidamente desde 1966, superando distintas vicisitudes econ贸micas y pol胻icas, nada pudo hacer contra el agua que inund贸 su planta transmisora. Lt 9 tambi茅n vio afectada su actividad y la empresa de energ胊 tuvo que suspender el suministro el茅ctrico a buena cantidad de barrios de la ciudad.
Al d胊 siguiente Clar胣 titulaba que hab胊 4000 evacuados y 22 localidades del noreste aisladas.

“Yo no dir胊 que en este momento hay que hacer una evacuaci贸n masiva”
El d胊 martes 29 las aguas eran incontenibles, pero por la ma帽ana a trav茅s de LT10 el intendente Marcelo 脕lvarez dec胊 que en ese momento no hab胊 que hacer una evacuaci贸n masiva y calificaba como seguras zonas que luego en pocas horas estar胊n bajo las aguas. (www.notife.com)
Todo era un caos. Los santafesinos iban y ven胊n por la ciudad tratando de salvar sus pertenencias o algunos solo sus vidas que era lo 煤ltimo que les quedaba. El r胦 se llevaba todo lo que encontraba a su paso. Los vecinos luchaban contra lo imposible. En algunos lugares pretend胊n frenar el avance de las aguas con bolsas de arena o lo que se les ocurriera para improvisar algo que actuara como dique. Las lanchas que iban y ven胊n recorriendo las calles transformadas en r胦. Los gritos. Los que pudieron salir y los que el agua se llev贸, que, hasta ahora, no hay certeza y unanimidad de cu谩ntos fueron.
El gobernador Reuteman en una conferencia de prensa comenzaba a dar m谩s precisiones sobre la dram谩tica situaci贸n que se estaba viviendo. http://www.lanacion.com.ar/Archivo/Nota.asp?nota_id=492891&aplicacion_id=4

Cat谩strofe nacional y advertencias period胹ticas

La inundaci贸n que padeci贸 la provincia de Santa F茅 fue devastadora y Duhalde no dud贸 en calificar al hecho en forma inmediata como “cat谩strofe nacional”. (La Naci贸n, 1/5/03)

Reuteman hizo las primeras estimaciones y dijo que los da帽os superaban los US$ 800 millones (Clar胣,21/5/03) . El sector agropecuario ya hab胊 denunciado la p茅rdida de los cultivos de ma脄, algod贸n, sorgo, girasol, soja, forrajes, pasturas naturales y hort胏olas. La ganader胊 tambi茅n fue seriamente afectada por la p茅rdida de pasturas, las dificultades para el traslado de hacienda, y la mortandad y disminuci贸n de peso de los animales impact贸 sobre la producci贸n l谩ctea.

Los distintos medios del pa胹 reflejaron el avance de las aguas hacia lugares que los santafecinos nunca imaginaron podr胊n llegar. TN Video: im谩genes de la situaci贸n en Santa Fe

Duhalde y Reuteman inmediatamente remarcaron que lo sucedido era absolutamente imprevisible. Reuteman declar贸 a medios nacionales no tener responsabilidad por no haber previsto la manera de contrarrestar la crecida (La Naci贸n , 1/5/03
Pero hay publicaciones period胹ticas que advirtieron (http://www.pagina12web.com.ar/diario/elpais/subnotas/19869-7661.html) respecto de la situaci贸n que se estaba viviendo antes de ocurrido el fen贸meno.
El 8 de mayo Pagina 12 public贸 una nota en la que hace una breve rese帽a de las notas period胹ticas relacionadas con esta cuesti贸n y que de alguna manera advert胊n que las cosas no estaban bien. Lo que no queda claro es si existi贸 alguien del Estado con inquietudes previsoras que consultara a los especialistas si la situaci贸n pod胊 empeorar.
P谩gina 12 refiere una nota de diario La Naci贸n del 17 de marzo en la que se advierte sobre una crecida “excepcional” del r胦 Salado.
El 18 de marzo el diputado Juan Domingo Demar胊 declar贸 a El Litoral que hab胊 zonas en la provincia “que est谩n muy mal como Villa Saralegui, donde hay evacuados, los caminos est谩n cortados y la masa l胵uida que se desplaza hacia el Salado va a tardar en escurrirse”.
Dos d胊s despu茅s, el Litoral de Santa F茅 habla de “lluvias y temperaturas fuera de los normal”. Dice Pagina que el art胏ulo citaba un informe difundido en Buenos Aires por el meteor贸logo Norberto Garc胊, en el marco del XVIII Foro Regional para el Sudeste Sudamericano. Al encuentro hab胊n concurrido representantes de Santa F茅.
“La situaci贸n h胐rica preocupa a entidades de la producci贸n” titulaba El Litoral el 24 de marzo, reproduciendo palabras del presidente de la Sociedad Rural de San Crist贸bal, Francisco Mayoraz. En esa misma edici贸n se advert胊 sobre las “excesivas precipitaciones que se registraron recientemente en el noroeste de la provincia y que, como se sabe, bajan hacia el sur”.
Al d胊 siguiente el diario santafesino continuaba el relato de los acontecimientos, en tapa dec胊: “La lluvia continua y los efectos son dram谩ticos”
Y el 26 dec胊: “Inundaciones : califican a la situaci贸n de catastr贸fica”, mientras el director de Defensa Civil, Carlos Filomena admit胊 la existencia de 1500 evacuados.

Las cifras de personas fallecidas

Las cifras de personas fallecidas no fueron coincidentes, y aun hoy aparecen n煤meros que cuestionan los n煤meros oficiales.
En un momento se dieron cifras realmente escalofriantes, como las que difundi贸 el Secretario de Salud de Entre R胦s, Alberto Rotman quien afirm贸 que: “se espera que haya m谩s de 1000 muertos”, mientras que funcionarios santafesinos hablaban, de 23. (http://www.notife.com/ver_noticia.php?idn=4238)
El 31 de julio, TELAM public贸 una informaci贸n que dec胊 que “La organizaci贸n no gubernamental M茅dicos del Mundo afirm贸 que la cantidad de muertos en las inundaciones de Santa Fe “podr胊n ser m谩s de 100”, seg煤n una “proyecci贸n estad胹tica” que realizaron desde el 谩rea que relevaron.

Se sab胊 que algo pod胊 ocurrir?

Adem谩s del Ingeniero Carlos Paoli, Director del Centro Regional Litoral del Instituto Nacional del Agua, que en el a帽o 1992 hab胊 realizado un estudio por expreso pedio de Carlos Reuteman, y las diversas publicaciones period胹ticas que pudieron haber servido de advertencia a los funcionarios del 谩rea como para actuar de oficio, hay otros elementos que contribuyen a generar dudas sobre la eventual negligencia gubernamental.
El ingeniero Paoli le dijo a Pagina/12 (8/5/03) que “ya en 1992 , por expreso pedido del pirmer gobierno de Lole se hizo un pron贸stico para una hipot茅tica crecida del r胦 Salado a raz贸n de m谩s de 3000 metros c煤bicos por segundo. En la actual se habr胊 alcanzado, seg煤n datos del INA, entre 3100 y 3500 metros c煤bicos por segundo. Lo m谩s importante es que ya en aquel a帽o el mapa estableci贸 hasta d贸nde llegar胊 el agua y es pr谩cticamente el mismo lugar que fue ocupado por esta inundaci贸n”.
Paoli dijo que luego del desmantelamiento de las estaciones de monitoreo, las estimaciones se hacen a partir de los informas del Servicio Meteorol贸gico Nacional mediante im谩genes satelitales. Esos pron贸sticos se hacen todos los meses y para el caso del Salado se hab胊 advertido en el mes de marzo un alerta temprano. Se indic贸 que se observaban en la zona de la cuenca del r胦 lluvias que superaban los valores normales y a partir de las im谩genes satelitales se detect贸 un grado de anegamiento y de saturaci贸n de las tierras y las cuencas que permit胊n prever que ante nuevas lluvias abundantes se podr胊 pensar en crecidas importantes.
Si bien, por falta de las estaciones desmanteladas y otras causas no se pod胊 cuantificar la inundaci贸n, s en cambio se pod胊 saber, mediante la metodolog胊 del an谩lisis probabil胹tico que ser胊 de magnitud, cosa que finalmente ocurri贸, tal como lo hab胊 pronosticado Paoli en 1992.
El estudio de Paoli fue tenido en cuenta parcialmente. Se construy贸 una defensa que constaba originalmente de tres tramos. Qued贸 inconcluso el tramo III, por all ingres贸 el agua.

El ingeniero Mario Schreider de la Facultad de Ingenier胊 y Ciencias H胐ricas de la Universidad Nacional del Litoral, dividi贸 la cuesti贸n en causas naturales y antr贸picas -acci贸n del hombre-, entre estas 煤ltimas ubic贸 el problema de la defensa inconclusa, por donde ingres贸 el agua. En este sentido record贸 que “las defensas supuestamente se construyeron para proteger a la poblaci贸n de los efectos de las crecidas. Los tramos I y II de la circunvalaci贸n oeste fueron hechos en el 94 y 98 (…) El punto est谩 dado en c贸mo se finaliz贸 el tramo II. Hubo una finalizaci贸n provisoria (…) y hab胊 que desarrollar un tramo III que iba a contar con un terrapl茅n de unos 2700 metros de largo (…) el determinante de que el agua ingresara a la ciudad es porque esta obra no fue construida, y ya se contaba con un anteproyecto desarrollado por una consultora privada” (notife, 3/6/03)

“hab胊 elementos cualitativos de previsibilidad” ,
( http://www.notife.com/ver_noticia.php?idn=2237, ,
De acuerdo al informe del Ingeniero Schreider, conceptualmente coincidente con el ingeniero Paoli y otros organismos, no exist胊 la posibilidad de prever cuantitativamente el fen贸meno (cantidad de caudal) porque el Salado no tiene un sistema de alerta hidrol贸gica, sin embargo, sostiene Schreider, “s hab胊 elementos cualitativos de previsibilidad, por ejemplo el sistema de pron贸sticos de alerta hidrol贸gico de la Cuenca del Plata. All a partir de una imagen satelital se ve胊 con claridad que hab胊 una mancha de inundaci贸n y su destino l贸gico era la ciudad de Santa F茅. Otra evidencia cualitativa eran los impresionantes valores de lluvias y los signos de aguas arriba, de que ciertas obras hab胊n sido superadas, como los puentes cortados en San Justo, o sobre la ruta 4 (…) hab胊 indicios de que algo grande iba a suceder”

El editorial del d胊 5 de mayo de diario Clar胣, comparte la previsibilidad que hubo respecto de este fen贸meno: “… diversos organismos oficiales, como el Instituto Nacional del Agua, el INTA y el Conicet, alertaron que habr胊 precipitaciones por encima de lo normal, lo cual deber胊 haber servido para tomar medidas preventivas y reducir da帽os”. Y p谩rrafos m谩s adelante, el texto se帽ala que “el desastre debe servir como experiencia, tanto en esa provincia como en el resto del pa胹 para valorar las pol胻icas de prevenci贸n y comprender que lo que se gasta en ellas es una inversi贸n que evita costos econ贸micos y humanos en el futuro”.

Precisamente, en este aspecto, la ge贸grafa Claudia Natenzon (egresada de la UBA, doctorada en la Univ. De Sevilla y con amplios antecedentes acad茅micos y en investigaci贸n), dice que “una inundaci贸n tiene m谩s causas pol胻icas que naturales”, afirmaci贸n que sirve de t胻ulo a una entrevista publicada en Clar胣 el 11 de mayo pasado.
Natenzon afirma que “el hombre puede controlar la naturaleza” y que para comprender lo de Santa F茅 hay que enfocarlo como un problema social y pol胻ico antes que natural. Porque la forma en que una sociedad advierte, enfrenta y resuelve una cat谩strofe no es natural, sino que tiene que ver con c贸mo resuelve todos sus problemas, y uno de ellos es el ambiental, incluso en 茅pocas normales.
Natenzon apunta al coraz贸n de la cuesti贸n desde el punto de vista del abordaje te贸rico de la realidad. Plantea que hay que construir un modelo de an谩lisis y no duda en afirmar que deber胊n hacerse planteos desde la Teor胊 Social del Riesgo, que plantea que este es parte inherente a la sociedad moderna por ello es necesario el conocimiento para tomar decisiones.
Recordemos que las estaciones de medici贸n o monitoreos fueron desmanteladas por cuestiones presupuestarias.

De las advertencias a las obras inconclusas

Est谩 claro que por m谩s que los funcionarios y pol胻icos del gobierno santafecino hablen de la imprevisibilidad y que, como lo hizo el gobernador Reuteman se escuden en el dato hist贸rico de que nunca hab胊 ocurrido algo similar, o que “nadie me acerc贸 ning煤n estudio”, las advertencias de distintos 谩mbitos cient胒icos, acad茅micos y period胹ticos es evidente. Y adem谩s, por m谩s que no haya una referencia hist贸rica como pretende el gobernador, tambi茅n es verdad que el mismo gobierno trabajo con la idea de la ╬osibilidad a partir del estudio encargado al Ingeniero Paoli, porque de lo contrario no se entiende porque se llevaron adelante las obras de la defensa, inconclusa en su tramo III

De acuerdo a una investigaci贸n llevada adelante por dos periodistas de la publicaci贸n Tercer Mundo, en los pliegos del llamado a licitaci贸n para la construcci贸n de la defensa, inconclusa en su tramo III, se menciona el potencial peligro.

Miguel Bonasso recuerda que El Litoral, el 14 de mayo de 1994: publica declaraciones con relaci贸n a las obras, que hoy adquieren una importancia fundamental “Se trata de obras viales y de defensa contra las inundaciones (…) Su construcci贸n significa la protecci贸n de m谩s de un tercio de la poblaci贸n de la capital provincial”. Como bien dijo Tercer Mundo: “Da terror la certeza del dato de Mercier (Obras H胐ricas) evidenciando el conocimiento que ten胊 el ejecutivo provincial en cuanto a lo que significaba socialmente la obra”. Porque nueve a帽os despu茅s ser胊 exactamente un tercio de la poblaci贸n santafesina el que quedar胊 bajo esta agua.

La obra para construir la defensa la gan贸 Americo Gualtieri. Es curioso, el estado hab胊 presupuestado U$17.579.807 y Gualtieri cotiz贸 su trabajo un mill贸n por debajo. Para la ampliaci贸n de obra de la etapa II deb胊 llamarse a licitaci贸n, pero Reuteman se la otorg贸 a Gualtieri de forma directa y con un costo 50% mas caro que el original. Este mecanismo que termin贸 en un decreto fue avalado por la Direcci贸n Provincial de Vialidad, el 谩rea legal de Obras P煤blicas, la Fiscal胊 de Estado y el propio gobernador.
Independientemente de cualquier consideraci贸n sobre informes o “comunicaciones” respecto de la posibilidad de las inundaciones, lo cierto es que las obras encaradas eran para prevenir inundaciones y, todo indica que adolecen del control del Estado.

De acuerdo a un art胏ulo que publico Carlos Del Frade en el Semanario paranaense An谩lisis, en el informe a la Asamblea Legislativa en la inauguraci贸n 119 el 1 de mayo de 2001, en el apartado dedicado a la Direcci贸n Provincial de Obras Hidr谩ulicas se puede leer “…La gran variabilidad en la distribuci贸n -en cantidad y tiempo- de las precipitaciones ha provocado situaciones extremas de inundaciones y sequ胊s en numerosas regiones del 谩mbito provincial, en ciertos casos en forma simult谩nea, que obliga a actuar en una permanente situaci贸n de emergencia h胐rica”. Y en el apartado dedicado a Obras Hidr谩ulicas se anunciaba “la continuaci贸n del programa de saneamiento y de defensas h胐ricas para resolver los inconvenientes que afectan a las 谩reas productivas y urbanas de la provincia. En esa l胣ea se inscribe la reglamentaci贸n de la Ley 11730 de regulaci贸n de uso del suelo en 谩reas inundables.

Sin embargo, esa Ley aun no fue reglamentada. El senador provincial, Carlos Fascendini le dijo a Lt10, seg煤n reproduce notife el 10/6/03, que “alguna raz贸n deba haber para que no se reglamente la ley de uso de suelo”. Esta propuesta hab胊 sido hecha por el propio oficialismo a trav茅s del senador Daniel Dpetris. La ley de uso de suelo, entre otras cosas apunta a que el uso de bienes situados en las 谩reas inundables quedaban sujetos a la disposici贸n de la ley 11.730

Desde las paginas m谩s antiguas de la historia hasta las publicaciones period胹ticas m谩s recientes, las opiniones de los estudiosos y cient胒icos autorizados y hasta los propios actos del gobierno, evidencian varias cosas:
Las pol胻icas del estado que siempre priorizaron intereses ajenos a un estudio serio y actualizado de la canalizaci贸n y posibilidades del Salado
Las pol胻icas de ajuste del estado que llevaron al desmantelamiento del sistema de monitoreo del R胦.
La falta de control de parte del estado sobre las obras que el mismo encar贸.
La negaci贸n de sus propios pasos en medio del desastre, cuando el mismo gobernador Reuteman hab胊 encargado estudios relacionados con la tem谩tica.
La falta de una pol胻ica tendiente a dar cumplimiento a la ley de uso de suelo en zonas inundables.
Y la falta de un plan B, alternativa posible ante eventuales situaciones que, sin dudas no fue contemplado por parte del gobierno.
A tres meses del desastre y con el tiempo suficiente para un an谩lisis de lo ocurrido, a煤n no se deslindan responsabilidades en lo que el entonces presidente Duhalde defini贸 como cat谩strofe nacional. Hubo p茅rdidas econ贸micas y materiales millonarias. Y muri贸 gente. Sin embargo, algunos todav胊 piensan que como llovi贸 tanto, en una de esas, la responsabilidad es de San Pedro.

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Categorías: politica