Los secretos de la boda de Zulemita

(Por Anibal Litvin) Sin poner un peso, sin comprar derechos, de colado nomás, aquà les traigo los verdaderos chimentos de una boda sin igual y que mantuvo en vilo a la población argentina. (bueno, no tanto).

-El vestido de Zulemita, creaci√≥n de Elsa Serrano, tuvo una primer versi√≥n que no le gust√≥ mucho a la novia: la prenda estaba confeccionada con todas las facturas impagas de la ni√Īa para con la famosa dise√Īadora. (Finamente bordadas, por supuesto)

-Mientras deglut√a un sanguchito, uno se los invitados afirm√≥: “es la primera vez que un Menem le da de comer a alguien”.

-Carlos Menem le envi√≥ una gran serie de regalos pero no se pudieron ver porque estaban envueltos en los afiches de campa√Īa que estaban preparados para el ballotage.

-Al no encontrar sanguchitos de palmitos en la mesa, la se√Īora Zulema dijo que se trataba de un complot de las mafias que trabajan en la Argentina y en todo el mundo.

-Gostani√°n le envi√≥ un fajo de menemtruchos “Menem 2003” para que Zulemita gaste a su piacere. Fueron utilizados para encender los habanos.

-En el medio de la boda, todos se preguntaban, picaronamente: “¬Ņad√≥nde est√° los novios?” Y la respuesta fue que ella hab√a salido de shopping por Portofino durante cuatro horas y el novio la corri√≥ para decirle: “Mi amor, ¬°primero terminemos la fiesta por lo menos!”

-Duhalde le envi√≥ una salutaci√≥n y como regalo un plan para jefas y jefes de familia por si la pareja no ten√a dinero como para empezar a vivir juntos.

-El presidente Kirchner le envi√≥ de regalo el bast√≥n presidencial. En la tarjeta dec√a: “se los env√o a ustedes porque como no s√© de que lado usarlo seguro que me lo termino dando por la cabeza”

-Ac√≥rd√°ndose de sus √©pocas de estudiante, donde, seg√ļn dec√an, a Zulemita le pasaban las respuestas de los ex√°menes por un auricular, aqu√, en la ceremonia, por otro autiruclar, alguien le pasaba la letra a Zulemita de lo que ten√a que decir ante la autoridad que los estaba casando.

-El senador Eduardo Menem les envi√≥ a un senador de su partido como regalo. En la tarjeta dec√a: “C√≥mo ac√° no sirve para nada, tal vez ustedes le encuentren alguna utilidad”

-Susana Gim√©nez le envi√≥ una serie de ceniceros “para empezar a usar dentro de seis meses, por lo menos”.

-En la noche de bodas, el novio no llegó a la segunda vuelta.

As√, con mucha sencillez, se consum√≥ esta noche inolvidable que quedar√° en los anales. Diga la verdad: ¬Ņno se emocion√≥ con el casamiento de Zulemita?

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Categorías: humor