Teor韆, pr醕tica y l韒ites del teletrabajo period韘tico

Ponencia presentada por el director de Periodismo.com en el Congreso Iberoamericano de Teletrabajo. Diego Rottman propone explorar la relaci贸n entre el periodismo y el trabajo a distancia desde sus aspectos te贸ricos y pr谩cticos para, finalmente, precisar su 谩rea de acci贸n.

(por Diego Rottman)

Introducci贸n
El periodismo “teletrabaj贸” desde los inicios de su profesionalizaci贸n, en la segunda mitad del siglo XIX. Las nuevas herramientas que aparecieron con la revoluci贸n de Internet sirvieron para potenciar y masificar recursos preexistentes.
Desde el punto de vista te贸rico, este trabajo confirmar谩 algunas creencias y refutar谩 otras, intentando definir el teletrabajo period胹tico, m谩s que como un imperativo acad茅mico, como un punto de partida para sus implementaciones.

As, en el espacio destinado a la pr谩ctica, resultar谩 煤til recorrer todo el proceso de producci贸n period胹tica a partir de casos, para entender las reglas que hicieron que se adoptara esa modalidad por sobre otra.
Finalmente, las experiencias estudiadas permitir谩n concluir sobre hasta d贸nde llega la capacidad del periodismo para desarrollarse lejos de un centro, si ese centro puede desaparecer y qu茅 se puede esperar del teletrabajo en los pr贸ximos a帽os.
Antes de empezar a recorrer estos t贸picos, dos aclaraciones importantes:
1) aunque con l胢ites precisos, la fusi贸n del periodismo y el teletrabajo es un campo demasiado amplio. Y dar cuenta de reglas generales, puede excluir muchos elementos. No es lo mismo una radio comunitaria que un multimedios transnacional. El periodista freelance no teletrabaja igual que su colega en relaci贸n de dependencia. El corresponsal de guerra de un diario es tan teletrabajador como un productor de contenidos de Internet, pero es claro que sus rutinas productivas divergen. No se profundizar谩, entonces, en las distintas categor胊s de teletrabajos y teletrabajadores period胹ticos, aunque s se intentar谩 ser lo m谩s preciso posible en los aspectos abordados. Es decir, se “generalizar谩 con precisi贸n”.
2) El periodismo recorre transversalmente los distintos soportes medi谩ticos. El teletrabajo no es privativo de la radio, la televisi贸n o la web. Sin embargo, la mayor胊 de los ejemplos que se desarrollar谩n tendr谩n que ver con Internet y con los diarios y revistas. Nuestra experiencia en este terreno y la mayor cantidad de casos, nos habilitan a focalizarnos en la gr谩fica impresa y electr贸nica.

Teor胊
Que el periodista tenga que reportar a la redacci贸n desde el lugar de los hechos habla de los dos elementos constituyentes del teletrabajo: un nodo remoto y un centro. Es decir, en la profesi贸n period胹tica el teletrabajo est谩 impl胏ito. A mediados del siglo XIX Inglaterra impulsa un periodismo m谩s profesional, acorde con los tiempos que se viv胊n. El invento del tel茅grafo, de la rotativa, del teletipo y del tel茅fono suministraron sucesivos instrumentos t茅cnicos para satisfacer unas demandas que, conforme avanzaba el siglo, se hac胊n imparables. “El periodismo, casi sin dudar, se instal贸 dentro de esta onda expansiva del colonialismo europeo y deb胊 satisfacer a p煤blicos ansiosos de absorber los vaivenes de un tiempo abrumado de novedades”, escribe el periodista Rafael Otano.
Si hubiera que poner un moj贸n para definir el primer teletrabajo period胹tico, habr胊 que situarlo por aquellos a帽os: en 1853, el diario londinense “The Times” env胊 al irland茅s William Howard Russell como corresponsal para cubrir la Guerra de Crimea. En esa misma guerra se estren贸 el reportaje fotogr谩fico con el trabajo del ingl茅s Roger Feston. Por esas fechas aparecieron tambi茅n los primeros reporteros de agencias y los corresponsales en el extranjero.
As que, como vemos, el periodismo no es un reci茅n llegado al teletrabajo. Pero tambi茅n hay que remarcar su papel pionero en el uso de toda tecnolog胊 que sirva para acortar distancias. El argumento obvio es la reducci贸n de costos, como en el resto de las profesiones u oficios que adoptan el teletrabajo, pero en los trabajadores de la informaci贸n se suma la premura: a menor tiempo de env胦 de una informaci贸n mayor valor para una noticia.
Otro argumento esgrimido es el abaratamiento de la tecnolog胊 que permiti贸 que los medios masivos adoptaran las herramientas del teletrabajo, pero tambi茅n hay que prestar atenci贸n a la democratizaci贸n de estas herramientas. En 1853 solo “The Times” pod胊 darse el lujo de mandar un corresponsal. El abaratamiento y popularizaci贸n de las nuevas tecnolog胊s no s贸lo le permiten hoy a “The Times” reportar desde cualquier guerra m谩s barato, m谩s r谩pido y mejor, sino que cada vez son m谩s los medios o individuos que pueden hacer lo mismo con una escala de producci贸n mucho m谩s peque帽a. “Todos somos iguales ante el email”. Un periodista como Matt Drudge se adelant贸 a la prensa mainstream cuando revel贸 el affaire “Clinton-Lewinsky” teniendo por toda infraestructura un sitio web.
El 11-S fue la experiencia cumbre en este sentido. Los grandes portales de Internet compitieron a la par de los sitios medianos o peque帽os para reportar el minuto a minuto de esa infausta ma帽ana y muchas veces perdieron. Diarios como “El Pa胹” o “El Mundo” de Espa帽a pudieron desarrollar impactantes animaciones de los aviones que explicaron como nunca antes se hab胊 hecho, un suceso noticioso. Pero sus sitios se colgaron y sus complejos sistemas de carga de noticias, sufrieron retrasos en comparaci贸n con sistemas m谩s modestos, pero m谩s eficaces, como el de nuestro portal Periodismo.com. Que los periodistas de Editorial Perfil ese d胊 eligieran informarse a trav茅s de nuestro sitio es el mejor ejemplo de las consecuencias democratizadoras de la web o el email.
Pero que el periodismo sea teletrabajo puro, no nos exime de explicar mejor su din谩mica. Puesto a describir el papel del teletrabajador period胹tico, el especialista Emilio S谩ez Soro, piensa en “una persona especializada en 谩reas concretas del conocimiento, que elabora noticias o reportajes sobre ese tipo de temas, que trabaja como freelance, aut贸nomo, a media jornada o para varios medios al mismo tiempo, y que usa intensivamente las Tecnolog胊s de la Informaci贸n y la Comunicaci贸n (TICs). De ellas se nutre para obtener la informaci贸n de su trabajo (a trav茅s de la consulta de p谩ginas web, listas de correo, mensajes personales, foros de debate, etc.). A este profesional, que vive en el medio urbano, le gustar胊 irse a una casa en el campo, la monta帽a o la playa, pero por muchos motivos se hace realmente complejo. Y, lo mejor, suele tener un proyecto propio (en marcha o en el caj贸n) de un ‘cibermedio’”. Esta definici贸n nos obliga a hacer algunas precisiones y despejar algunos mitos:
1) Internet no es la 煤nica herramienta para el teletrabajo: esto, que puede parecer una obviedad, debe ser aclarado para evitar confusiones posteriores. Aunque Internet es el canal ideal para la transmisi贸n y consulta de informaci贸n, un periodista puede mandar sus informes por fax o hasta por correo ordinario y puede conseguir informaci贸n en una biblioteca o en la oficina de una fuente. Ir贸nicamente, hace menos de una d茅cada hab胊 que esforzarse para explicar el uso del email o como buscar informaci贸n en la primitiva web. Hoy, los m茅todos m谩s populares por aquellos d胊s, pasaron a ser lo at胮ico.
De hecho, hay sistemas de teletrabajo construidos independientemente de Internet. La Asociaci贸n Latinoamericana de Educaci贸n Radiof贸nica (ALER), por ejemplo, es una red de radios comunitarias compuesta por 95 emisoras en 17 pa胹es de Am茅rica latina y el caribe, cuyo canal de contacto es el tel茅fono y la radio. Algunas de sus emisoras transmiten a pueblos en donde Internet ni siquiera existe. “La radio tiene la virtud de poder llegar hasta el 煤ltimo rinc贸n de la complicada geograf胊 de nuestros pa胹es: en muchos lugares de Latinoam茅rica es el 煤nico medio de relacionamiento que tiene la poblaci贸n. En pa胹es como los nuestros donde se excluyen a grandes sectores, la radio tiene la capacidad de contribuir a articular a estos sectores entre s y vincularlos con propuestas y proyectos de alcance nacional.”, explica Ladislao Mello, secretario Ejecutivo de ALER.
2) No confundir teletrabajo con trabajo desde el hogar: al menos no necesariamente. Claro que un colaborador freelance de un medio, que env胊 sus notas por email a la redacci贸n es un teletrabajador. Pero tambi茅n, y sobre todo, teletrabajador period胹tico es aquel profesional que reporta desde el lugar de los hechos. Como el corresponsal de guerra o el movilero citados, pero tambi茅n como el comentarista de f煤tbol o quien informa desde la Bolsa. Es claro que esto no se aplica a todas las ramas del periodismo: un cronista deber谩 estar “donde las cosas pasen”, mientras que un editorialista o columnista puede trabajar desde su casa. En este sentido, el columnista pol胻ico de las revista “Noticias” James Neilson es otro ejemplo de teletrabajador: escribe sus art胏ulos desde Pinamar, una zona de playa a 350 km. de la ciudad de Buenos Aires, centro neur谩lgico de la toma de decisiones.
3) No confundir freelance con teletrabajador period胹tico: como ya se ejemplific贸, en periodismo teletrabajador no es sin贸nimo de trabajador independiente. Desde ya que el colaborador de un medio seguramente trabajar谩 alejado de la redacci贸n pero, como se vio, tambi茅n lo hacen otros trabajadores de prensa, muchos de ellos en relaci贸n de dependencia con la empresa period胹tica y con un horario a cumplir, obligaci贸n de la que est谩 eximido el freelance.
4) No confundir periodista digital con teletrabajador period胹tico: este es otro malentendido en el que se suele caer, el de igualar al periodista que trabaja para un portal de Internet con un teletrabajador. Un alto porcentaje de los llamados “periodistas digitales” cumplen tareas en redacciones similares a las de los medios impresos y, como se vio, los teletrabajadores no necesariamente son periodistas digitales.
5) No confundir periodismo con “escribir notas”: despu茅s de leer las precisiones anteriores, 茅sta puede sonar redundante, pero ya vimos que hasta los especialistas suelen identificar al periodista con alguien que “elabora noticias o reportajes”. Una infograf胊 es periodismo, una foto puede ser periodismo y hasta caricaturas como las de Hermenegildo Sabat muchas veces pueden superar a dos p谩ginas escritas por un analista pol胻ico. Identificar al periodismo con los medios gr谩ficos (impresos o electr贸nicos) y a 茅stos con las notas o las noticias es empobrecerlo. Encontrar la amplitud de la labor period胹tica nos ayudar谩 a entender mejor su desempe帽o remoto.
6) No confundir la virtualidad de la informaci贸n con la realidad de su objeto: o, en otras palabras, la informaci贸n es virtual, su objeto no. La noticias no tienen materialidad m谩s all谩 de su soporte, pero el texto period胹tico remite a una realidad que nada tiene de virtual: una manifestaci贸n, un partido de f煤tbol o un presidente son convertidas por el periodista en la cr贸nica de una manifestaci贸n, el relato de un partido de f煤tbol o el reportaje a un presidente. El emisor, como una especie de lector privilegiado de acontecimientos, construye “mundos posibles” que se manifiestan en forma de noticias. Nos interesa para nuestro tema entender que lo que se transmite entre el teletrabajador y la redacci贸n no es el acontecimiento sino su construcci贸n. Aun en la transmisi贸n en directo del corte de una ruta, lo que el teletrabajador est谩 dando a conocer es su representaci贸n virtual de ese acontecimiento.
7) No confundir teletrabajo con “trabajo a distancia”: elegimos esta provocativa afirmaci贸n porque nos parece necesario, especialmente en el trabajo period胹tico, remarcar que no alcanza con que dos personas est茅n una lejos de la otra para ser teletrabajadores. Para ejemplificar: los grandes diarios del mundo funcionan en edificios con varios pisos y no es para nada infrecuente que, en lugar de utilizar el ascensor, recurran a las intranets para comunicarse. 驴Podemos decir que son teletrabajadores? No. Ambos est谩n trabajando en la redacci贸n. Aunque la distancia entre el 煤ltimo piso y la planta baja de un diario sea equivalente a una cuadra no podemos definir a esta relaci贸n como teletrabajo.
Estas premisas nos permiten ir arriesgando una definici贸n de teletrabajo period胹tico:

Teletrabajo period胹tico es un ocupaci贸n retribuida que consiste en la elaboraci贸n, transmisi贸n y/o recepci贸n de textos, audios y/o im谩genes con fines informativos desde el lugar donde se genera la noticia o desde un espacio distinto al del 谩mbito donde se centraliza la realizaci贸n de un producto period胹tico
Desglosemos la definici贸n:
Ocupaci贸n retribuida: es trabajo en la medida en que quien la realiza recibe una retribuci贸n a cambio.
Elaboraci贸n, transmisi贸n y/o recepci贸n: el teletrabajador no s贸lo env胊 su material, tambi茅n recibe (una investigaci贸n o las directrices de un productor radiof贸nico) y elabora (escritura de una nota). El teletrabajador puede realizar cualquiera o todas estas actividades.
Textos, audios y/o im谩genes: las tres grandes categor胊s que puede constituir un insumo period胹tico o su producto terminado.
Con fines informativos: acota el proceso, limit谩ndolo a los objetivos de la actividad period胹tica.
Desde el lugar donde se genera la noticia: la aclaraci贸n no era imprescindible, pero preferimos incluirla porque es distintiva del hacer period胹tico.
O desde un espacio distinto al del 谩mbito donde se centraliza la realizaci贸n de un producto period胹tico: se define por negaci贸n, es teletrabajo si no se hace en la redacci贸n del medio. Se prefiri贸 “谩mbito donde se centraliza la realizaci贸n de un producto period胹tico” y no “redacci贸n” porque este t茅rmino se identifica m谩s con la gr谩fica que con la radio o la tv. Finalmente, se destaca que el objetivo final es la realizaci贸n de un producto period胹tico.
Se omiti贸 expresamente:
El destino: la definici贸n toma el punto de vista del teletrabajador (“desde el lugar donde se genera la noticia o desde un espacio distinto al del 谩mbito donde se centraliza la realizaci贸n de un producto period胹tico”), pero no se dice el punto de llegada, ya que no siempre es el medio. Puede ser, por ejemplo, un sitio de referencia de la web o la llamada telef贸nica al actor de una noticia.
TIC: la definici贸n ignora toda menci贸n a las Tecnolog胊s de la Informaci贸n y Comunicaci贸n (TIC), tan recurrentes en los estudios sobre teletrabajo, ya que considera al correo ordinario o a una biblioteca tradicional como, respectivamente, canal y 谩mbito, para el teletrabajo
Tiempo de trabajo: como no es nuestro objetivo sentar las bases para una legislaci贸n sobre el tema, tampoco nos preocupa precisar el tiempo m胣imo necesario para considerar a alguien teletrabajador. Desde nuestra 贸ptica alguien puede ser teletrabajador y a la vez (aunque, obviamente, no simult谩neamente) trabajar en la redacci贸n (por ejemplo, un enviado especial).

Pr谩ctica
Pero todo este entramado de definiciones no alcanzar胊 si no propusi茅ramos un enfoque pr谩ctico de la cuesti贸n. Puestos a bajar la teor胊 al ejercicio diario del oficio hemos elegido recorrer el camino de la producci贸n period胹tica, desde su planificaci贸n hasta su publicaci贸n. Definiremos cada etapa, analizaremos las posibilidades que puede aportar el teletrabajo y daremos ejemplos concretos en este sentido.
1) Reuni贸n de redacci贸n: con una periodicidad variable (varias veces por d胊 en un diario, mucho menos frecuentemente en una revista) se realizan reuniones de redacci贸n para determinar el contenido del medio primero y para ir ajust谩ndolo con el correr de las horas (o los d胊s) despu茅s. En estas reuniones se define el sumario y las l胣eas de acci贸n. Es la instancia de planificaci贸n y se trata de una tarea profundamente centralizada. Cada representante en estas reuniones debe, a su vez, consultar con sus subordinados, lo que complica a煤n m谩s una comunicaci贸n a distancia. Nada impide que estas reuniones se hagan remotamente, mediante un “conference call” o chateando por Internet, pero lo cierto es que no hay experiencias exitosas en este sentido. Hay involucrado mucho de contacto, de charla informal y de serendipia, como para atomizarlo. De todo el proceso de producci贸n period胹tica, la planificaci贸n es la que menos se presta al teletrabajo.
2) B煤squeda de informaci贸n: el trabajo period胹tico ya est谩 asignado y hay que recabar datos, testimonios, material de apoyo y de referencia. El cable de una agencia de noticias, la entrevista a una fuente, estad胹ticas de un organismo oficial o material de archivo, ser谩n posibles insumos. En esta fase el teletrabajo es ideal: la investigaci贸n es un trabajo solitario (o de un peque帽o equipo) y la meta es concreta. Aqu se comprueba la validez de nuestra definici贸n: no solo aquellos que trabajan en modo freelance est谩n teletrabajando, los empleados estables del medio saliendo a investigar tambi茅n lo est谩n. Por ejemplo, los movileros de una radio, m谩s all谩 de que cumplan horarios fijos, est谩n desarrollando su labor a distancia. Muchas veces pasan m谩s tiempo fuera de la redacci贸n que en ella.
3) La composici贸n y la transmisi贸n de las noticias: los insumos period胹ticos obtenidos servir谩n para la composici贸n (redacci贸n para gr谩fica e Internet, edici贸n para radio y tv) de la pieza period胹tica. Si la composici贸n se produce fuera de la redacci贸n, el periodista deber谩 transmitirla hacia ella. Internet, la digitalizaci贸n, el abaratamiento de la transmisi贸n satelital ayudan a que el material puede ser recibido casi simult谩neamente con la finalizaci贸n de su composici贸n o, directamente, en crudo (queda para otro trabajo discutir si este material en crudo puede considerarse periodismo). Y los costos de estas tecnolog胊s ya no son inaccesibles: el m贸vil de radio en la actualidad se puede armar con un tel茅fono celular, la foto de un gol puede llegar al medio apenas se produce gracias a una c谩mara digital y una notebook conectada a Internet.
La mayor胊 de los proyectos de nuestra agencia, DataPress Multimedia funcionan o funcionaron en esta etapa de un modo absolutamente descentralizado: los periodistas, dise帽adores, traductores, correctores, fot贸grafos e ilustradores producen y env胊n su material desde sus hogares u oficinas y el producto final se ensambla en nuestra redacci贸n. Con este sistema hemos desarrollado revistas (13/20, Zona Educativa), Libros (“Ramones”, “Nirvana”, “驴Cu谩l es?”), sitios web (Periodismo.com, Noticias Locas), corresponsal胊s (Colors, ZDNet), sindicaci贸n de contenido (Screaming Media, iSyndicate), distribuci贸n de contenido (m谩s de 2000 sitios web utilizan los titulares de Periodismo.com) y hasta ense帽anza online de periodismo, a trav茅s de la novedosa experiencia Periodismo.net por la que ya se capacitaron desde sus hogares m谩s de 200 personas de todo el mundo.
4) El procesamiento de las noticias: una vez que el fragmento period胹tico est谩 cerrado, pasa a formar parte de la matriz total del medio: en tv integrar谩 la rutina de un programa, en gr谩fica tomar谩 forma con la diagramaci贸n y en Internet se procesar谩 con alg煤n sistema de Content Management Systems.
En DataPress Multimedia, gracias al desarrollo de nuestro programa AR123, el periodista puede unificar la etapa anterior, con esta y la siguiente. Es decir, redactar, procesar y publicar una noticia, incluso en diferentes formatos y, lo que es m谩s importante, desde cualquier computadora con conexi贸n a Internet. Esto vuelve ideal para el teletrabajo a este tipo de sistemas, ya que el periodista puede acortar tiempos, costos y trabajar desde el lugar donde se produce la informaci贸n. Alcanza con tener cerca un cibercaf茅 o poder conectar una notebook a la Red.
Sirva de ejemplo otra experiencia de nuestra agencia, responsable durante 2001 de los contenidos del Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires. Gracias al sistema descripto, los ganadores del Festival iban apareciendo en el sitio web apenas se anunciaban.
5) La publicaci贸n: El conjunto del material period胹tico integrado atraviesa, finalmente, la etapa de publicaci贸n: emisi贸n en radio y tv, diagramaci贸n e impresi贸n en grafica impresa y publicaci贸n en gr谩fica electr贸nica.
Omitiremos de esta descripci贸n el proceso de distribuci贸n, por considerarlo ajeno a la labor del periodista.
Como al comienzo del proceso, esta es una etapa donde la centralizaci贸n es importante: en ambas hay decisiones a tomar por el 谩rea jer谩rquica del medio, muchas veces compartidas. Los “gatekeepers” juegan aqu un papel importante y centralizar permite controlar el material m谩s f谩cilmente. Por lo tanto, el teletrabajo tambi茅n es d茅bil en este eslab贸n de la cadena de producci贸n period胹tica.

L胢ites
C贸mo se ha visto, hemos intentado delimitar te贸rica y pr谩cticamente el desarrollo remoto de la profesi贸n period胹tica.
Pero la descripci贸n no estar胊 completa si omitimos algunas excepciones que, por diversos motivos (tradici贸n, tecnolog胊 o la esencia misma de la profesi贸n), acotan el alcance del teletrabajo en los medios:
1) El bar de la esquina: aunque no figure en el organigrama de ning煤n medio, las charlas de caf茅, el “radio-pasillo” o las internas entre colegas son el costado invisible de la profesi贸n, pero ocupan un lugar destacado en la din谩mica de un medio. El “problema” del teletrabajo, a diferencia del trabajo tradicional, es que no concibe ese espacio de ocio. Y nunca lo har谩.
2) Sinergia: el teletrabajo puede dividir las funciones de un medio exitosamente, pero la sinergia que se produce en el trabajo en grupo queda debilitada en lo asincr贸nico de los procesos remotos y la frialdad de la mediaci贸n tecnol贸gica. El todo es m谩s que la suma de las partes.
3) Control: mientras las empresas sigan celosas del control de sus empleados y mientras se privilegie el cumplimiento de un horario por sobre el cumplimiento de objetivos, el teletrabajo seguir谩 sin imponerse en las redacciones.
4) Fobias: el mismo problema, del otro lado: muchos trabadores quieren ser controlados, necesitan cumplir un horario, les cuesta trabajar desde sus hogares. A ellos tampoco les resultar谩 sencillo adoptar el teletrabajo como modalidad.
5) Weblogs: con la nueva moda de los weblogs, no faltar谩 quien comience a describirlos como una modalidad individual del teletrabajo. Nos apresuramos a relativizarlo:
a) Modalidad individual y teletrabajo no son compatibles: en el teletrabajo intervienen, al menos, dos partes.
b) no es teletrabajo en la medida en que no sea una actividad remunerada (son sitios personales sin fines de lucro).
c) El caso de los weblogs colaborativos como Metafilter, donde su due帽o obtiene beneficios econ贸micos, es un poco m谩s complejo: hay nodos (cada usuario que emite un comentario), pero no hay un centro (el responsable del weblog es un nodo m谩s).
d) Weblogs “mainstream” como Slashdot se acercan m谩s a las car谩cter胹ticas de lo que definimos como teletrabajo: sus editores cobran sueldo y hay una redacci贸n que filtra los comentarios. Sin embargo los colaboradores/visitantes/teletrabajadores no reciben dinero por su trabajo. Y si lo recibieran, las caracter胹ticas descriptas lo har胊n cruzar la l胣ea que separa al weblog del portal period胹tico.

Conclusiones
El periodismo no es un reci茅n llegado al teletrabajo. En los ’70, cuando surge este concepto, los periodistas ya hab胊n desarrollado todo tipo de estrategias para trabajar a distancia. Las nuevas tecnolog胊s permitieron reducir costos, pero tambi茅n, en el caso del periodismo, llegar al receptor cada vez m谩s r谩pido.
El teletrabajo period胹tico se puede desarrollar desde cualquier punto ajeno al centro del medio, pero es especialmente 煤til cuando “emite” desde el lugar de los hechos.
Han aparecido soluciones al alcance de los medios medianos y peque帽os para las diferentes etapas de producci贸n, pero la definici贸n de la “agenda setting” y el proceso de filtrado de los “gatekeepers” permanecer谩n necesariamente centralizados.
Finalmente, si se pretende organizar empresas period胹ticas que contemplen el teletrabajo como modalidad laboral, ser谩 imprescindible atender a elementos “invisibles”, pero que son parte de la rutina establecida en la tradici贸n profesional.

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Categorías: medios