Cultivo de plantas transgťnicas en la Argentina

(Por Ana Peralta) La tecnolog√a de modificaci√≥n gen√©tica es actualmente utilizada en pa√ses como la Argentina en gran parte de su producci√≥n agr√cola de exportaci√≥n. Sin embargo, mientras los expertos insisten en analizar las consecuencias adversas que podr√a tener sobre la salud humana y el medio ambiente, los consumidores europeos se niegan a consumirlas.

En el transcurso del siglo XXI, la humanidad tendr√° que enfrentar una serie extraordinaria de retos. Seg√ļn se estima, la poblaci√≥n mundial ser√° de 8000 millones de personas en 2030, es decir, 2000 millones m√°s que hoy. Habr√° que resolver los problemas mundiales de hambre y pobreza y al mismo tiempo, conservar los sistemas de subsistencia relacionados con el medio ambiente.
Los investigadores consideran que ser√° necesario disponer de nuevos conocimientos y nuevas tecnolog√as, as√ como de la capacidad de utilizarlos. Al mismo tiempo, los gobiernos nacionales deber√°n establecer pol√ticas inteligentes, basadas en la comprensi√≥n de todos los factores que involucran a la manipulaci√≥n gen√©tica de los alimentos y al impacto de la misma en cada regi√≥n.
La tecnolog√a de la modificaci√≥n gen√©tica naci√≥ en la d√©cada de 1970. Uno de sus avances m√°s notorios, aparte de las aplicaciones m√©dicas, fue la creaci√≥n de nuevas variedades de plantas agr√colas transg√©nicas. Desde entonces, se han sembrado muchos millones de hect√°reas con cultivos transg√©nicos comerciales, como soja, algod√≥n, tabaco, papa y ma√z. Los pa√ses que se hallan a la cabeza del uso de √©stas tecnolog√as son Estados Unidos (28,7 millones de hect√°reas en 1999), Canad√° (4 millones de hect√°reas), China (0,3 millones de hect√°reas) y Argentina (6,7 millones de hect√°reas) (James, 1999). Sin embargo, se ha debatido intensamente en torno a los beneficios y riesgos potenciales que podr√an derivarse del uso de tales cultivos.
La modernizaci√≥n de la econom√a argentina a principios de la d√©cada de 1990, incluy√≥ la introducci√≥n de nuevas tecnolog√as, que r√°pidamente alcanzaron a la productividad agr√cola. Con esta gran ventaja, los productores argentinos se volvieron m√°s competitivos en los mercados internacionales. Actualmente, alrededor del 80% de los brotes de soja que crecen en suelo argentino, son producto de semillas transg√©nicas. De los 12 millones de hect√°reas plantadas con cultivos para la elaboraci√≥n de aceite, 8 millones corresponden a la soja. Esto representa m√°s del 20% de las exportaciones totales del pa√s y son la principal fuente de ingreso de los productores locales.

A pesar de las restricciones puestas por la Uni√≥n Europea a la venta de alimentos transg√©nicos, en el corto plazo, este tema parece no preocupar a los productores. Moment√°neamente, las semillas transg√©nicas utilizadas en la producci√≥n de granos y brotes de soja, han sido aprobadas por los principales pa√ses del primer mundo. Sin embargo, el descontento por la falta de barreras arancelarias, est√° acompa√Īado de la resistencia de los consumidores europeos y la exigencia de modalidades de espec√ficas de etiquetamiento para la exposici√≥n de este tipo de productos en los supermercados. A medida que la presi√≥n de los consumidores europeos en contra de los alimentos transg√©nicos contin√ļa en aumento, la situaci√≥n a largo plazo para la agricultura argentina se vuelve preocupante.
Las mayor√a de los expertos, est√° de acuerdo en que es de suma urgencia implantar sistemas reguladores en cada pa√s. Adem√°s de las inocultables consecuencias econ√≥micas que se esperan para el futuro, es necesario identificar y hacer un seguimiento de los potenciales efectos adversos de las plantas transg√©nicas, tanto contra la salud humana como sobre el medio ambiente en el cual son producidos.

Art√culo presentado para la evaluaci√≥n final del Curso de Periodismo Cient√fico en Periodismo.net

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Categorías: ciencia