Blogs: ¿una nueva tendencia periodística?
(por Natalia Corrales Ruiz) Los blogs irrumpieron en el mundo del periodismo digital generando un debate sobre si son periodísticos o no. El potente y revolucionario desarrollo de Internet ha modificado en cierto aspecto a las comunicaciones, a los medios y al periodismo en general. Texto realizado por una alumna del taller de Redacción Periodística dictado por Pablo Aro Geraldes en Periodismo.net
Un blog no es más que una propuesta de auto expresión comunitaria que no tiene mucho que ver con el periodismo. Son sitios abiertos donde cualquiera puede volcar sus opiniones sobre los temas más diversos. Son simples espacios “comunitarios”, sean de una empresa o de un grupo. Mientras que el periodismo es y seguirá siendo direccional (de emisor a receptor) por definición. De vez en cuando un blog se convierte en fuente de noticias de cierta importancia. Es entonces cuando, sintomáticamente, se advierte que tales noticias aparecen una vez que el sitio ha dejado de ser un blog de aficionados para convertirse en un medio periodístico, un sitio hecho por periodistas.
Los bloggers, recopilan noticias de la red, las exponen para que otros usuarios expongan sus comentarios, moderan y tamizan la entrada de textos, convirtiéndose en una especie nueva de periodistas-editores, aunque en el ámbito hispanoparlante y argentino especialmente se da la particularidad que son la mayoría los blogs que incluyen links o noticias recolectadas y vinculadas desde los comentarios.
Otros pueden llegar a incluir también servicio que incitan a la participación como chats y encuestas. Tal vez uno de los rasgos más interesantes es que ésta forma de edición, trae a menudo textos provocativos, muy especializados, irónicos, satíricos y escritos en ocasiones por anónimos expertos en un tema. El blogger o creador hace comentarios (breves o no demasiado extensos), acompañados de enlaces, preferentemente, a otras páginas si lo desea, pero con esa impronta de ser conciso y claro arrastra parte de elementos centrales del estilo periodístico. Este concepto de síntesis, de tan sólo unas pocas líneas, tranquilamente puede formar parte de cualquier blog que esté circulando por el ciberespacio. La información condensada y directa es la principal característica de estos sitios que pueden definirse también como un universo en expansión repleto de contenidos de toda clase y no siempre muy fiable.
Los blogs aportan a los periodistas, frente a los medios tradicionales, la posibilidad de extender sus horizontes de libertad (opinión, selección de temas, frecuencia de publicación, extensión y auto-edición) y subjetividad (expresarse con su propia voz y dotar de textura personal a los temas). Por otro lado, a los medios, la blogosfera les sirve como un sistema de alerta temprana, fuente de temas, expertos y críticas; mientras que los propios blogs, en cuanto formato, pueden utilizarse para acercar el medio a los lectores, desarrollar coberturas de continuidad sobre catástrofes, eventos deportivos y procesos políticos, incluso para hacer público el proceso de toma de decisiones editoriales.
En el mundo se está desarrollando una tendencia que en la Argentina aún es embrionaria: la de los periodistas profesionales con blog propio. Su situación de bloggers es diferente de la que sustentan en los medios. En la web, carecen de la cadena de jerarquías profesionales que hace que sus trabajos pasen por diversas instancias de control de calidad; el blog es, mayormente, un espacio unipersonal: yo lo pienso, yo lo escribo, yo lo edito, yo lo posteo. En el universo tradicional, la credibilidad del periodista está avalada por el medio. En el blog, la única garantía es su firma y, al igual que el resto de los bloggers, necesita procurarse lectores.
Hoy, las barreras de entrada para crear un blog se han liberado completamente. En apenas unos pocos pasos y gracias a herramientas bien simples y gratis como Blogger.com o WordPress.com, por citar sólo un par de ejemplos de las más utilizadas, se crea un espacio digital donde es posible publicar notas breves (o extensas), fotografías, audios, videos, gráficos, hipervínculos y cualquier otra clase de contenido. Si a esta cuestión de actitud (el uso de la tecnología tiene mucho de eso) se suman un periodista influyente en sus medios de referencia (TV, radio y medio impreso), que maneja información relevante o atractiva para el ciberlector, que recibe entre 3 mil y 5 mil visitantes únicos diarios, y que elige un estilo bien directo más cercano a la confidencia que a la comunicación tradicional medio-lector, entonces aparecen publicaciones que ganan terreno como fuentes de información en medio de la superabundancia actual.
En la Argentina ya existe la Asociación 3.0 (www.3puntocero.com.ar), que agrupa a más de 60 blogs periodísticos, profesionales y amateur. Fue fundada por Leandro Zanoni -periodista, director de Datafull Branding y fundador de Eblog.com.ar-, y Darío Gallo -editor ejecutivo de la revista Noticias y autor de BlocdePeriodista.com. (ver Entrevista a un periodista con blog propio)
En este punto, cabe señalar la utilización que están haciendo los medios tradicionales del fenómeno, hecho que se manifiesta en diferentes experiencias, con mayor o menor nivel de apertura hacia la experiencia genuina del feedback inmediato del ciberlector. LANACION.com permite bloggear (comentar) algunas de sus notas digitales y fue el primer sitio de noticias en abrir blogs para eventos especiales como el Mundial 2006. Además, Clarin.com tiene un espacio de weblogs coordinado por Mariano Amartino, uno de los primeros bloggers argentinos (Uberbin.net), aunque no se autodenomine periodista. InfoBAE.com tiene a Ubfal y Esteban Mirol como bloggers estrella y Telenoche también hace uso de los weblogs.
Los grandes medios bloggean su contenido. Con la cooperación de los avances tecnológicos, algunos periodistas tienen algo que decir más allá de sus medios de referencia y lo dicen en los blogs. Quienes no son periodistas o aspiran a serlo abren espacios alternativos e independientes y se visten de informadores públicos.
Los limites difusos entre periodismo y Blogging, entre datos y conocimiento, entre agencias de noticias y motores de búsqueda semánticos, entre lectores y escritores, y entre viejos y nuevos medios, nos revelan la necesidad de disponer de nuevas herramientas intelectuales que nos ayuden a repensar la cambiante naturaleza de los medios y de la comunicación en la era digital.
Los blogs, es un hecho, aparecen como un nuevo protagonista en el escenario de la información. Hasta ahora, los únicos formadores de opinión eran los medios tradicionales fijando la agenda pública, marcando la sensibilidad, la estética y el discurso de nuestra época. Lo que la irrupción de los blogs obliga a pensar en este momento es si, en el futuro, los grandes medios más reputados de hoy llegarán a ser destronados por los llamados “ciudadanos-periodistas”.
Las ventajas de los blogs
Los blogs presentan una diferenciación clara en cuanto a posibilidad de participación e interacción con respecto a la concepción clásica de los diarios digitales, donde los lectores no tienen la posibilidad de publicar y muy pocas posibilidades de hacer sentir su voz. Los modelos de interactividad, han sido muy controlados, como las cartas de lectores, en la que el medio decide si la opinión del lector merece ser publicada, y en qué condiciones. Frente a esto, los blogs presentan la posibilidad de formar parte de esa constelación de “medios alternativos”. Estas características se manifiestan principalmente a través de la posibilidad de que el público haga comentarios sobre lo que se publica y así obtener información acerca de quién escribe en otros blogs gracias al trackback –también traducido como “referencias”. Estas dos herramientas, comentarios y trackback, permiten que se pueda generar un debate dentro y fuera del blog y que sea fácil seguir su discurso. Tanto los trackback como los comentarios están asociados a cada artículo publicado al que hacen referencia y no aislados del contenido principal como podría ocurrir en los foros de debate, que se suelen derivar a otra sección aparte.
Por otro lado, no se necesita aprender a programar en HTML ni preocuparse por adquirir software de autoría web. Para tener un blog tan sólo se necesitan aplicar conocimientos básicos ya adquiridos como es la escritura de correos electrónicos (componer el mensaje de acuerdo a un título y a un cuerpo central) y el uso de interfaces con editores gráficos que son comunes en otros programas de edición que se suelen manejar habitualmente (negrita, cursiva, etc.). Los blogs funcionan con plantillas preconfiguradas para la gestión del contenido y su diseño de presentación.
Otra ventaja importante es que sus contenidos pueden abarcar diferentes temáticas o tipología y presentan un marcado sesgo cronológico. Las actualizaciones en los blogs suelen ser publicadas en orden inverso a su antigüedad, quedando lo más nuevo al comienzo de la página. En entornos educativos, este sistema de publicación puede resultar muy útil cuando su objetivo sea proporcionar actualizaciones periódicas.
Los blogs permiten además que la autoría sea compartida. Esta opción es de gran interés para varios usos, puesto que permite la publicación y mantenimiento de un mismo blog por parte de un grupo de personas en relación a un tema de interés común y donde se pueden adoptar distintos roles propios de una redacción profesional.
Veracidad o falsedad de la información
Los blogs ofrecen incontables recursos y oportunidades de aprendizaje, pero también enormes cantidades de información que puede no ser ni útil ni fiable.
Cualquiera puede publicar sus comentarios o información, por lo que los usuarios tienen que desarrollar un espíritu crítico a la hora de evaluar la veracidad de los mismos.
Tradicionalmente, los materiales impresos tienen sus valedores (editores, correctores de pruebas) para limpiar de errores, mentiras o inexactitudes cualquier texto publicado. En cambio, en la mayoría de los blogs, no hay nadie que se ocupe de comprobar la veracidad de la información que se publica.
Los diarios digitales no separan la ficción de la realidad, sino más bien se hayan muy bien entremezclados. Esto significa, en términos informativos, un problema táctico al no hallar la forma de separar la verdad de la mentira en los contenidos.
Los hipervínculos, que son las puertas para entrar sin permiso de una web a otra, hacen que de un sitio de información verídica, actualizada y legitimada, se pase a otras numerosas webs con contenidos falsos, imprecisos y casi siempre desactualizados. Por esta razón, la credibilidad en los blogs aún es cuestionada.
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Categorías: General, cultura, internet, medios, tecnologia