Operadores africanos de celular planean cobrar los ‘golpes de teléfono’
“Beeping”, el nombre en inglés dado a las llamadas por celular perdidas premeditadamente, se convirtió en uno de los fenómenos de mayor crecimiento con el boom del consumo de celular en África y ahora los operadores buscan el modo de lucrarse por esta ocupación masiva y gratuita de la red.
Así lo dio a conocer la agencia Reuters, que da cuenta de uno de los fenómenos en el continente africano que permiten a millones de usuarios con poco crédito llamar a algún destinatario de su lista de contactos y cortar antes de que éste pueda atender la llamada, enviando una especie de mensaje que pese a ser silencioso es certeramente interpretado por quien lo recibe.
El “beeping” -también llamado “miskin”, “flashing” o “bipage”, según el país africano- se convierte así en un sistema de comunicación silenciosa por el cual los operadores de telefonía celular no perciben ganancia alguna ya que el cobro comienza sólo en el momento en que el destinatario de la comunicación atiende la llamada.
En un país como Sudán, diariamente se pueden llegar a producir hasta 355 milones de llamadas, a las cuales se suman 130 millones de llamadas perdidas que para los operadores celulares significan el empleo de la red pero ningún retorno económico.
Sin embargo, el fenómeno de las llamadas perdidas se originó en países del primer mundo con un alto consumo de celular como Italia, donde los “squilli” (vibraciones) son uno de los métodos preferidos de comunicaciones por parte de los jóvenes, quienes rara vez completan una llamada, optando por “squillare” o enviar un mensaje de texto.
Pese a la falta de contenido de un “golpe de teléfono”, sus posibilidades de comunicación se han revelado infinitas, según códigos prestablecidos entre los usuarios, quienes de acuerdo al número de repiques del celular envían mensajes como “llamame cuando puedas”, “salí del trabajo”, “estoy llegando” o “te quiero”, entre otros.
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Categorías: tecnologia