Las mejores gimnastas del mundo se preparan para los Juegos Olímpicos

(por Arena García) Sólo falta un año para la llegada de la cita deportiva más importante del mundo, los Juegos Olímpicos. La gimnasia rítmica cumple 23 años como disciplina olímpica, y en esta ocasión llega completamente renovada. Ajenas a los fantasmas de problemas de alimentación, las mejores gimnastas del mundo se preparan ya para la competición. El próximo campeonato del mundo en Grecia será el mejor entrenamiento posible. Texto realizado por una alumna del curso de Periodismo Deportivo dictado por Pablo Aro Geraldes en Periodismo.net

Quizás no tiene una historia espectacular como deporte, ni con su práctica se baten escalofriantes récords del mundo; pero la gimnasia rítmica dejó de ser hace muchos años una disciplina minoritaria para colocarse en la élite mundial. El público abarrota los pabellones y centros en los que anualmente se celebran sus campeonatos, un dato que demuestra la buena salud de esta disciplina deportiva que a finales de la década de los años cincuenta se configuró tal y como la conocemos en la actualidad.
A pesar de que cuenta con más de medio siglo de historia, la gimnasia rítmica no entró a formar parte de las disciplinas olímpicas hasta el año 1984. En Los Ángeles, gimnastas de todo el mundo disfrutaron por primera vez de la experiencia de participar en el evento deportivo más importante del mundo. Eso sí, sólo pudieron hacerlo aquellas que competían a título individual ya que la modalidad de conjuntos no fue considerada olímpica hasta más de una década después, en el año 1996. El próximo año en Pekín, la gimnasia celebrará casi un cuarto de siglo como disciplina olímpica y lo hará mostrando al mundo su evolución tanto en lo deportivo como en lo estético.
Por los tapices del gimnasio de la Universidad Técnica de Pekín pasarán las mejores profesionales del mundo. Grandes estrellas y jóvenes promesas que demostrarán con sus movimientos y sus cuerpos lo lejos que han quedado las sospechas sobre enfermedades alimenticias que se relacionaban con la práctica de este deporte. Poco o nada queda ya de las esqueléticas deportistas con cuerpo de niña que paseaban sus huesos sobre los tapices del mundo. En Pekín, las mejores escuelas del mundo mostrarán a jóvenes con cuerpos elaborados y curvas marcadas que embellecen, aún más si cabe, los elementos de este plástico deporte.
Durante la competición que se celebrará a lo largo del mes de agosto del próximo año templarán sus nervios gimnastas de reconocido prestigio como Bessonova, Godunko, Peicheva, o Almudena Cid, nombres clásicos de este deporte que en pocos días se enfrentarán en el Campeonato del mundo que se celebrará en Grecia y que servirá como aperitivo de lujo a los próximos Juegos Olímpicos.
Durante el mes de septiembre en la cita mundial, muchas gimnastas lucirán ejercicios prácticamente iguales a los que exhibirán en Pekín durante la competición. Ese será el momento de depurar defectos e incluir elementos de dificultad que permitan demostrar a las rivales el potencial de las gimnastas. Las componentes de las selecciones vinculadas a la antigua Unión Soviética (Ucrania, Bielorrusia, o Rusia) están llamadas a encabezar el ranking tanto mundial como olímpico ya que su supremacía ha sido incontestable durante los últimos años. Junto a ellas no faltarán los clásicos y estilizados movimientos de la escuela búlgara, e incluso podrían darse las primeras sorpresas de cara a los juegos olímpicos a través de las representantes del país organizador, China. Jóvenes gimnastas que llevan años de preparación con el fin de ofrecer la mejor imagen del país al mundo, y las distintas disciplinas de competición son el mejor canal para ello.
La federación internacional de gimnasia instauró hace sólo unos años las nuevas normas de puntuación. Ya no se trata de otorgar una calificación del uno al diez, sino que ahora se valoran la ejecución y la estética, dos nuevos parámetros que complican la competición pero que la hacen mucho más interesante. Además con esta nueva fórmula, muy similar en términos a la que se usa en el patinaje sobre hielo, los espectadores pueden aprender a diferenciar las características de las gimnastas que compiten.

Sacrificio
La gimnasia rítmica es una disciplina sacrificada. Sus protagonistas entrenan durante horas con el fin de alcanzar la elasticidad necesaria para realizar los movimientos de los ejercicios. Cada día, como si de una jornada laboral se tratara, ensayan sobre los tapices los elementos de sus ejercicios. Una y otra vez marcan los lanzamientos, las recogida, los giros y los equilibrios. Además los cuatro aparatos deportivos: pelota, aro, cinta y mazas, se convierten, con el paso de los meses, en los mejores compañeros de estas chicas. Muchas de ellas comenzaron a edades muy tempranas en pequeños clubes locales, y ahora se enfrentan a la vida de la competición a escalas mundiales. Saben que un fallo puede llegar a significar la pérdida de una medalla, por lo que ellas mismas se imponen una disciplina que en muchas ocasiones se convierte en su primera enemiga.
En este deporte, en el que el esfuerzo físico es el principal aliado de la elegancia, las jóvenes tratan de alcanzar las figuras más perfectas. Hace años esta elegancia estaba ligada a supuestas dietas alimentarias de gran dureza que contribuían a mejorar el rendimiento de las gimnastas. De aquel mito poco queda en la actualidad. La elegancia actual en la gimnasia rítmica es sinónimo de dulzura y sincronía, no de cuerpos escuálidos que pasean por el tapiz.

RECUADROS
Un broche de lujo
Algunas de las gimnastas que participarán en los próximos Juegos Olímpicos darán por terminada su carrera deportiva en Pekín. En muchas ocasiones la cita olímpica se convierte en mera excusa para abandonar la competición en lo más alto. Las entrenadoras de las diferentes selecciones conocen las intenciones de las jóvenes, y por ello se convierten en su principal motor.
Pekín será durante dos semanas el centro mundial del deporte, y todos los ojos del mundo contemplarán los desarrollos de las diferentes competiciones. Una ocasión única para pasar a la historia, pero también una ocasión única para que las gimnastas demuestren que, al igual que su deporte, ellas también al alcanzado la madurez.

ENTREVISTA
A sus 28 años, la alicantina Noelia Fernández lo ha hecho casi todo en el mundo de la gimnasia rítmica. Campeona de España y Subcampeona de Europa, en las Olimpiadas de Atenas logró un diploma olímpico como entrenadora del equipo nacional de conjuntos. En la actualidad, Noelia, vive en Madrid y
compagina sus estudios de Magisterio de Educación Fisica con el cargo de entrenadora del equipo Júnior nacional.
-¿Cómo llegaste al mundo de la gimnasia rítmica?
-A los seis años mi padre me matrículo en las escuelas de Montemar y elegí el deporte porque lo practicaba mi prima.
-¿Cuando llegó la retirada?
-Antes de las Olimpiadas de Sidney, tenía 23 años. Me quedé en la Selección, pero como entrenadora. Y aunque durante un tiempo volví a casa, al Montemar, finalemente me incorporé al equipo nacional, pero esta vez como entrenadora.
-¿Qué es lo que más te ha llenado como gimnasta?
-La convivencia, conocer a gente de diferentes lugares del mundo. Además, a causa de la dureza de este deporte he madurado mucho antes que la gente que me ha rodeado. No es fácil salir tan jóven de casa, y articularmente a mí me costó muchísimo.
-¿Es cierto todo lo que se dice sobre la alimentación de las gimnastas?
-Hace diez años las cosas eran más difíciles que ahora. Antes, los entrenadores eran más exigentes, te controlaban casi a diario y las dietas eran muy duras. Ahora no es igual. Las gimnastas no son chicas anoréxicas porque no podrían mantener el ritmo de entrenamientos. Yo sólo las peso de vez en cuando. Vamos hacia mejor en este sentido.
-¿Como entrenadora, que quieres transmitir a tus chicas?
-Yo les pido que disfruten. Este es un deporte muy duro, tienen entre 12 y 14 años y viven lejos de sus familias. Yo se lo repito cada día. Tienen que ser felices con lo que hacen, y no tiene que ser una obligación estar en el equipo nacional porque no rendirían al máximo.
-¿Qué te gusta más en el deporte: competir o entrenar?
-Son dos cosas muy diferentes. La verdad es que yo hecho de menos la competición. Pero sobre todo porque me encanta conocer gente a través del deporte.
-¿Qué destacarías de tu palmarés en el mundo deportivo?
-A principios de los años noventa fui campeona de España, y Campeona de la Copa de España. Además fui medalla de bronce por equipos en el campeonato de Europa de Gotteborg, junto a Carolina Pascual. Ya como entrenadora, el año pasado logré un diploma olímpico como entrenadora ya que el equipo nacional logró el séptimo puesto en la modalidad de conjuntos.
Noelia Fernández es feliz con su trabajo. Disfruta enseñanado a las niñas todo aquello que le llevó a ella a la élite deportiva. Y asegura que, poco a poco, acabará sus estudios de magisterio.

Si te ha gustado este post, suscríbete al feed.

Categorías: deportes, General