Levrero vs Masliah: encuentros cercanos de cualquier tipo

(Por Mario Levrero) Decido disfrazarme para hacerme presente en la casa de Leo Masl√ah.

Elijo unas barbas de Santa Claus y una camisa roja.

Llamo a la puerta. Abre el propio Leo. “Jo, jo, jo”, saludo.

√Čl me tira fuertemente de la barba, pero est√° muy pegada.

Finalmente acepta el hecho de que soy Santa Claus, y me vuelve a tirar de la barba, ahora con m√°s fuerza.

“¬ŅPor qu√© el a√Īo pasado no me trajiste el trencito que te ped√? ¬ŅY la pelota que te ped√ el a√Īo anterior? ¬ŅY…?” “Est√° bien, est√° bien”, le digo, “t√ļ ganas. Santa Claus no existe”.

Observo su rostro compungido, a punto de estallar en llanto, y me apresuro a aclarar: “Son los Reyes Magos, que se disfrazan de Santa Claus para defraudar a los ni√Īos…” Le explico que en realidad yo vengo de la revista para hacerle un reportaje.

Se prende fuertemente de mi barba por tercera vez, pero consigo disuadirlo habl√°ndole con palabras tranquilizantes y amenaz√°ndolo con un cuchillo de cortar el pan. Me hace pasar y en un clima distendido y ameno doy comienzo a la entrevista.

Casi me sale un cuestionario de Proust

M. L.: ¬ŅTe parece que hagamos una peque√Īa secci√≥n de preguntas fr√volas, como √©sas que salen en algunos suplementos? Algo del estilo de: ‘una actriz de cine’, ‘un libro’, ‘una marca de papel secante’.
L. M.: OK.

-¬ŅPrefer√s los perros a los gatos?
-¬°Noooo! Ni tampoco lo contrario.

-¬ŅCu√°l es tu signo del Zod√aco?
-Es gracioso que esa pregunta sea sin√≥nimo de ‘¬Ņde qu√© signo sos?’, indicando una relaci√≥n de pertenencia rec√proca que muchos amantes ni siquiera llegan a alcanzar. En mi caso la relaci√≥n ser√a narcisista, porque soy de Leo.

-¬ŅPor casualidad, o porque quien eligi√≥ tu nombre quiso que coincidiera con el signo?
-Es lamentable que los signos del zod√aco se conozcan como ‘signos’, ya que no son tales, y eso induce a ciertas confusiones: en mi caso, mi nombre coincide con el nombre del signo, o sea con su signo. Pero no con el signo en s√.

-¬ŅY en el hor√≥scopo chino?
-En el hor√≥scopo chino soy zarigŁeya.

-Un nombre de mujer…
-Semsiramis.

-Un nombre de pez…
-Mientras sea ganoideo, cualquiera me sirve.

-Tu actriz de cine preferida.
-Sean Young.

-Actor de cine preferido.
-Julien Bertheau.

-Una pel√cula…
-La v√a l√°ctea.

-¬ŅTu programa de TV preferido?
-Los chicos del pasillo.

-Cómico preferido.
-Ra√ļl Tarufetti, o Dr Tangalanga.

-¬ŅCon qu√© h√©roe real o imaginario te identific√°s?
-Butt-Head.

-¬ŅOdi√°s algo, aparte de los reportajes?
-Los inspectores de ómnibus que golpean los vidrios con una monedita.

-Tus escritores preferidos, aparte de m√.
-Fernand Combet, Philip K. Dick, Kafka, Poe, Bruno Schulz, Raymond Roussel, Juan P√©rez Z√ļ√Īiga, Danil Jarms.

-¬ŅEn ese orden alfab√©tico?
-S√. Y de derecha a izquierda.

-¬ŅSos feliz?
-Yea.

-¬ŅLe ten√©s miedo a algo?
-Voy a plagiar una respuesta tuya a esta pregunta, que me pareci√≥ excelente: “al dolor f√sico”.

-¬ŅQu√© faceta de tu personalidad destacar√as? (Faceta, caracter√stica, segmento… no me hagas juegos de palabras).
-El anverso (no pod√©s prohib√rmelos).

-¬ŅPor qu√© revolv√©s el caf√© en el sentido antihorario?
-Ignórolo.

-¬ŅPero sos consciente de que revolviendo en un solo sentido no se disuelve toda el az√ļcar?
-Mir√°, el hecho de que digas “toda el” me saca completamente las ganas de tomar caf√©. Ahora no lo quiero.

-Tu comida preferida.
-Boios.

-¬ŅQu√© es eso?
–Una joya de la gastronom√a sefarad√.

-Un tango preferido.
-Lo que vendr√°.

-Un color.
-Negro.

-Una flor.
-Jazm√n.

-Un n√ļmero de tres cifras, las tres iguales.
-555. Te sorprend√, ¬Ņverdad?

-S√; no esperaba que respondieras con un n√ļmero… Si pudieras matar impunemente, ¬Ņa qui√©n matar√as?
-Preferir√a no decirlo porque as√, si un d√a logro afiliarme al club de los impunes, lo/a agarro desprevenido/a.

-Tu programa de computación favorito.
-El scandisk.

——————————————————————————–

Entrevista a Leo Masl√ah (propiamente dicha)

M. L.: No s√© qu√© pensar√°s de las entrevistas, en general, y de √©sta en particular. A m√ me pareci√≥ siempre un g√©nero con poca gracia, m√°s bien forzado, irreal; pero eso tal vez se deba al hecho de que la mayor√a de las veces me encuentro del lado malo de las entrevistas, o sea, del lado del tipo que no cobra nada. Ahora vos no vas a cobrar nada por esta entrevista, y en cambio yo s√ voy a cobrar; eso cambia un poco mi √≥ptica en lo que respecta a las entrevistas. Pero no s√© si quer√as decir algo sobre el tema.
L.M.: S√, bueno, de esta entrevista en particular todav√a no puedo decir mucho, pero en general s√, estoy bastante de acuerdo, es un g√©nero un tanto… hasta irritante, dir√a. Adem√°s, es un g√©nero pero no s√© de qu√©.
En este caso, sin embargo, estoy dispuesto a encararlo con alegr√a, aunque ya el 50% del entusiasmo se me est√° yendo por eso que me dec√s, que no me van a pagar.

-¬ŅEn cu√°l de tus muchas facetas art√sticas cre√©s expresarte m√°s cabalmente, m√°s completamente? ¬ŅPor cu√°l de ellas te gustar√a ser recordado?
-Creo que me gusta m√°s ser recordado en funci√≥n de cosas no art√sticas, como el hecho de revolver el caf√© con leche moviendo la cuchara con la mano derecha en sentido antihorario. Lo que m√°s me gusta es que me recuerden personas de sexo femenino que desconozcan mi actividad art√stica (como una ex novia -a la que yo haya dado un falso nombre-, un flirt o una t√a abuela demasiado vieja como para registrar cualquier cosa que yo haya hecho despu√©s de los cinco a√Īos)…

-Pero yo te preguntaba…
-…con respecto a lo primero, te dir√a que no veo tanto el arte como una expresi√≥n. Creo que, sin duda, hay algo de eso, pero es quiz√° la parte m√°s deleznable del acto creativo. Prefiero dejar ese aspecto de la cosa a los que cultivan la autoayuda. Como Oscar Wilde en El retrato de Dorian Gray, o como ciertas posturas budistas, prefiero encarar el acto creativo como una negaci√≥n. Esto tambi√©n lo plantea el pintor argentino Luis Felipe No√© en su Antiest√©tica.
Hablar de ‘expresarse’ en el arte puede dar la falsa idea de algo preexistente, que ser√° comunicado. Por lo tanto, ah√ no hay creaci√≥n. Quien realmente crea no se puede expresar. ¬ŅNunca te pasa, como profesor de taller literario, el advertir que los alumnos que m√°s tratan de expresarse ellos, son los que m√°s par√°lisis creativa sufren?

-Es cierto.
-Una vez, un m√ļsico que asisti√≥ a un curso de composici√≥n que hice en Bariloche me dijo que lo que aspiraba encontrar ah√ era un mecanismo que le permitiera ser original, y yo, d√°ndome aires de maestro Zen, le contest√© que ese mecanismo √©l lo encontrar√a cuando dejara de buscarlo.

-S√, de acuerdo. Pero habr√a que ver el uso que cada uno le da a las palabras. Yo digo ‘expresarse’ con relaci√≥n al arte, como lo digo tambi√©n con relaci√≥n a un rostro que puede expresar dolor o alegr√a, por ejemplo; no remite a algo preexistente, sino simult√°neo; es m√°s: forma parte del fen√≥meno ‘dolor’ o ‘alegr√a’.
Por otra parte, yo siempre sent√ que s√, que hay algo ‘preexistente que ser√° comunicado’, aunque la comunicaci√≥n propiamente dicha no pertenece a esa instancia, sino a una instancia posterior que podr√° existir o no; yo dir√a mejor algo preexistente que ser√° manifestado (= expresado), en el sentido de algo inconsciente que pasar√° a los dominios de la consciencia, aunque sea por un rato. Eso es lo que siento a partir de reflexionar sobre mi propia experiencia de creaci√≥n.
-Bueno, yo…

-El acto de creaci√≥n ser√a, en mi experiencia, aqu√©l en que un contenido es vertido desde una zona inconsciente del ser hacia la consciencia; pero no cualquier contenido, sino un contenido que tiene en s√ mismo una estructura est√©tica. O por lo menos una intenci√≥n est√©tica, que se completa con la intervenci√≥n del yo consciente al transcribirlo sobre un soporte material, por ejemplo al escribir; ser√a el caso de un sue√Īo que tiene una gran riqueza de im√°genes y vivencias pero que no est√° estructurado como un relato coherente, y que al escribirlo uno lo va estructurando, quitando y poniendo algunos elementos para que el resultado tenga validez est√©tica.
-S√, conozco tu postura en relaci√≥n a estas cosas y la comparto bastante. Prefiero evitar una discusi√≥n sobre el Esbozo de una Teor√a de las Emociones, de Sartre (lo digo por lo de la expresi√≥n del rostro), pues soy lego en el tema. Claro que cualquier creaci√≥n es una expresi√≥n. Cuando vos escrib√s, est√°s expresando, pero no est√°s necesariamente expresando-te.

-De todos modos, no me has contestado la pregunta; mi intenci√≥n era tratar de enterarme con cu√°l de las m√ļltiples formas de tu arte te sent√s m√°s identificado, o te gustar√a que te identificaran los dem√°s. Por ejemplo, que digan ‘el m√ļsico Masl√ah’, ‘el escritor’, ‘el hombre de teatro’, ‘el autcantor’, ‘el poeta’ (y a lo mejor me olvido de algo). ¬ŅO te es indiferente? ¬ŅO no sent√s esas actividades como distintas una de otra?
-Tu pregunta me pide que haga un estudio comparativo en cuanto a cuál de mis expresiones representa más cabal o completamente a un me con el que quizá no tienen nada que ver, y cuya existencia no sé sobre qué bases das por sentada.
Por eso no puedo contestar. Pero te voy a decir una cosa: lo que m√°s me gusta es la m√ļsica. Tirur√…

-Por lo general, la inspiraci√≥n para una canci√≥n, ¬Ņse te presenta inicialmente como letra, como m√ļsica, o como ambas cosas simult√°neamente?
-Ninguna de las dos. Se me presenta como una energ√a amorfa, como una llama a la que debo servir urgentemente como combustible.

-Recuerdo cuando escrib√as lo que result√≥ tu primera novela, Historia transversal de Floreal Men√©ndez o algo as√. Escrib√as en un grueso cuaderno, de cien o doscientas p√°ginas, con tinta negra y una letra muy pareja y legible. Entiendo que los escritores suelen necesitar de ciertas pautas, ciertas rutinas. Escribir a mano, el cuaderno grueso, la tinta negra, ¬Ņse transform√≥ en vos en uno de esos rituales, o tus rituales son otros, o en tu caso particular no hay rituales para escribir?
-Tengo rituales, s√. La tinta negra es uno de ellos, cuando se trata de manuscritos. Aunque si no consigo una lapicera negra y consigo una azul, igual puedo escribir, pero va a ser algo muy diferente de lo que habr√a escrito con la negra. Lo que es casi imposible es que me decida a continuar con lapicera azul un texto empezado con lapicera negra. En cambio, s√ podr√a continuarlo con una roja o una verde; pero tendr√a que ser otro cap√tulo. Si hay un segundo cap√tulo escrito en este color, entonces -y s√≥lo entonces- puedo usar tinta azul, para el tercero. Todo esto se debe, probablemente, a una aversi√≥n a la tinta azul cuando √©sta -como en mis √©pocas escolares- era la tinta default. Cuando aparece como recreo o variaci√≥n, su funci√≥n cambia y me resulta simp√°tica. Tengo otros rituales: para las novelas La d√©cima pista y Ositos us√© caracteres Times New Roman de 13, y si sigo esa historia (antes empezada en m√°quina de escribir con Zanahorias) voy a tener que hacerlo en ese mismo tipo de letra, o sucumbir.

-Al parecer, en tu caso hubo un reconocimiento precoz de la vocaci√≥n musical. ¬ŅEstudiaste por gusto o por obligaci√≥n? Es decir, ese reconocimiento de la vocaci√≥n parti√≥ de vos, o de tu familia?
-Estudi√© por gusto, y gracias a que mi t√o Isi me pagaba las clases de piano (es decir, le pagaba a mi profesora, no a m√).

-Ten√©s en el piano una pasmosa digitaci√≥n (si es que se dice as√; quiero decir que mov√©s los dedos muy r√°pido y le peg√°s a la tecla justa). ¬ŅTuviste alguna vez la meta de ser concertista de m√ļsica ‘culta’? ¬ŅEn qu√© momento empezaste a sentir la necesidad del ‘canto popular’, si se le puede llamar as√ a tu modalidad de cantar y tocar m√ļsica en p√ļblico?
-Ten√a un poco la fantas√a de ser ‘concertista’ y en peque√Īa medida la pude hacer realidad porque toqu√© en algunos ‘conciertos’. Pero desde la ni√Īez me gustaba mucho la ‘canci√≥n’; era fan√°tico de Brassens, y de adolescente empec√© a tratar de hacer cosas de ese tipo. En cuanto a mi digitaci√≥n pian√stica, creo que hay cierto tipo de cosas de m√ļsica ‘culta’ que las puedo tocar bien, pero otras no, porque tengo limitaciones anat√≥micas; mis pulgares no son del todo oponibles, como los del homo sapiens sapiens normal. Debo tener cruza con pythecantropus, o con orangut√°n. Aunque te digo que, desde mi ni√Īez, el concepto que tengo de lo que es un ‘concertista’ de piano, ha cambiado mucho. Antes cre√a -como por mala educaci√≥n la mayor√a de los concertistas creen-, que un concertista est√° capacitado para tocar cualquier cosa. Pero no es as√. Los concertistas se capacitan para tocar cierto tipo de m√©tricas, cierto tipo de digitaciones, pero frente a otras no saben qu√© hacer.

-¬ŅTambi√©n la vocaci√≥n teatral apareci√≥ tempranamente? ¬ŅHac√as representaciones caseras para la familia o amigos? ¬ŅHay algo de eso que se pueda contar, alguna an√©cdota ilustrativa fascinante?
-En reuniones de amigos, cuando ten√a 17 o 18 a√Īos, daba sermones religiosos en broma y cantaba una canci√≥n cuyo √ļnico texto era la palabra ‘Manuel’.

-Hay algo terrible y pat√©tico en las limitaciones y en las formas de vida e incluso en las formas de arte que impone al artista nuestro medio (me refiero al Uruguay); casi paradojalmente, desde otro punto de vista, dif√cilmente otro medio permita la libertad y la profundidad que permite el nuestro (una libertad pr√≥xima a la del anonimato, una profundidad que va asociada probablemente a la imposibilidad de metas comerciales importantes). ¬ŅVos tambi√©n percib√s esta especie de paradoja, esta situaci√≥n de conflicto del artista, o ten√©s una percepci√≥n muy distinta de la m√a?
-Lo veo un poco diferente. Creo que, en proporci√≥n a la poblaci√≥n que tiene, el Uruguay debe ser uno de los pa√ses del mundo donde los artistas tienen m√°s posibilidades de difusi√≥n de su obra. Todo el mundo se queja, es cierto, pero es que cuando se comparan con artistas de otros pa√ses, se comparan con los recontra escas√simos que logran tener una difusi√≥n masiva, y no con la enorme masa de artistas subterr√°neos que, en sus pa√ses, jam√°s lograr√°n que les saquen una cr√tica en el an√°logo de B√ļsqueda o Posdata o los mencionen en una radio o en un programa de televisi√≥n como Muy buenos d√as o Caleidoscopio. En nuestro medio, con un m√nimo de tenacidad, cualquiera puede lograr eso. Y tambi√©n es cierto que en nuestro medio, por la estrechez del ‘mercado’ y bla bla bla, las posibilidades de difusi√≥n masiva tienen un techo mucho m√°s bajo que en otros lados. En cuando a lo de la libertad creativa y todo eso… no s√©, creo que eso puede ser una impresi√≥n auspiciada por el escaso conocimiento de lo que afuera se hace de realmente creativo. Como s√≥lo nos llega lo peor, parece que lo de ac√° fuera mejor. Pero ac√° tambi√©n hay un r√gido establisment que habilita ciertas rutas art√sticas e inhabilita otras.

-¬ŅPodr√as aclarar un poco?
-Te cuento una divertida experiencia que realic√©, y que si bien no me aport√≥ los dividendos que apetec√a, confirm√≥ mis temores. El a√Īo pasado me present√© a un concurso de cuentos con dos trabajos, firmados con distintos seud√≥nimos. Uno de los cuentos me llev√≥ varios meses de elaboraci√≥n y no s√© si es bueno, pero creo que responde a una concepci√≥n original y puse en √©l toda la energ√a de la que soy capaz. El otro lo hice en unos pocos d√as vali√©ndome s√≥lo de clich√©s que, pens√©, ser√an del agrado del jurado; pertenecer√a al universo literario plausible y available para el escritor uruguayo actual. Pues bien: este cuento no gan√≥, pero sac√≥ una de las menciones, entre m√°s de mil cuentos presentados. El otro ni figur√≥. Qui√©n sabe cu√°ntas maravillas prohibidas habr√° habido entre los restantes. ¬°Capaz que hasta alg√ļn cuento tuyo!

-No, no. ‘Macaco viejo…’ Y sin cambiar del todo el tema: ¬Ņno te resulta chocante, desconcertante, fatigoso… eso de tener que vivir en un mundo que es por lo menos doble, si no triple o m√ļltiple? Quiero decir: uno no puede decir lo que piensa, o bien por no lastimar al otro, o bien para que el otro no lo liquide a uno…
-Creo que…

-…quiero decir, todos saben que ese pol√tico roba, pero los de su partido buscan la forma de defenderlo, y los de otro partido buscan la forma de hundirlo, no porque les moleste que robe, sino porque les molesta que no sea del partido de ellos. Pero deben defenderlo unos y hundirlo otros sin que los dem√°s nos enteremos de cu√°l es el juego, de por qu√© lo defienden y por qu√© lo hunden, y la gente, que siempre sabe cuando un tipo es chorro, porque tienen una gran intuici√≥n, o porque creen que todos son chorros, de todos modos luego van y votan por el tipo…
-Bueno, lo que yo digo es…

-…Y eso no pasa s√≥lo en pol√tica; est√° la publicidad, donde l√≥gicamente el que quiere vender algo paga para que se canten loas a lo que quiere vender, y no se mencionen sus defectos; y desde la publicidad se manipula, te muestran la foto de una mujer hermosa para que la asocies con el cigarrillo que te va a matar o con el auto que te va a matar o va a matar a otros (a todos, polucionando el aire). Todos sabemos, o todos deber√amos saber, o darnos cuenta, de que nos mienten y nos manipulan, y sin embargo esos productos se venden. Y tambi√©n en la familia de uno hay multitud de niveles de ‘realidad’, y casi todos son truchos. Vos, tipo sensible, ¬Ņc√≥mo hac√©s para vivir con eso?
-Es duro, s√. Yo creo que en los comerciales de cigarrillos, en vez de poner mujeres lindas, tendr√an que poner feas.

-¬ŅHas tenido experiencias que puedas entender como telep√°ticas, o de precognici√≥n?
-Tuve algunas. Soy bastante buen receptor telep√°tico, aunque mal transmisor.

-¬ŅAlguna de esas experiencias es especialmente memorable?
-Quiz√° no tiene nada que ver con la pregunta, pero las experiencias ‘paranormales’ m√°s notables que tuve no se relacionaron especialmente con la telepat√a. Una vez tuve una conversaci√≥n telef√≥nica de ruptura con mi novia, en Buenos Aires, estando en casa de un amigo por Villa Urquiza. Despu√©s yo ten√a que ir al centro y √©l se ofreci√≥ a llevarme en su auto. Por el camino el auto empez√≥ a andar mal y √©l sali√≥ de las avenidas para meterse en calles de poco tr√°nsito. Despu√©s empez√≥ a deambular err√°ticamente buscando un taller, y sin yo decirle nada, en cierto momento est√°bamos en la esquina de la casa de mi novia, que era por Palermo. Yo me baj√© ah√, y desde entonces el auto sigui√≥ marchando perfectamente. Tambi√©n tuve una experiencia de ‘telequinesis’ bastante dif√cil de creer. Desde entonces s√© que estar uno en cierto lugar… no es lo que parece.

-¬ŅPermanec√©s en Uruguay por c√°lculo o por ese apego insuperable que sufrimos la mayor√a de los uruguayos?
-El Uruguay no es un r√o, es una palabra guaran√ mal escrita y mal pronunciada.

-¬ŅDe qu√© manera deber√a escribirse y pronunciarse?
-No s√©. No s√© guaran√. S√≥lo o√ un poquito.

-De existir la reencarnaci√≥n, ¬Ņte gustar√a reencarnar en un ser m√°s o menos evolucionado que vos?
-Tengo una vieja canci√≥n titulada ‘La reencarnaci√≥n del zapato’. No s√© si eso contesta tu pregunta. En caso de que no -y aunque esto tampoco la conteste, igual aprovecho para decirlo porque tiene un poquito que ver con el tema-, te digo que mis creencias sobre este punto son las siguientes: yo podr√a creer perfectamente en la reencarnaci√≥n, si supiera que existe la encarnaci√≥n. Pero como considero bastante inconsistente el concepto de encarnaci√≥n, no llego siquiera a plantearme la posibilidad de la reencarnaci√≥n. Finalmente, hay otras complicaciones para contestar a tu pregunta: no creo en la evoluci√≥n, ni tampoco en el ser.

-Puedo comprender que no creas en todas esas cosas, excepto en el ser. Ser√a interesante si pudieras explicarlo un poco.
-Me adhiero a las ideas de ciertos ‘fil√≥sofos’ contempor√°neos, seg√ļn los cuales la mayor parte de los problemas tratados por los fil√≥sofos cl√°sicos provienen de analizar el sentido de algunas palabras que, como ‘ser’, s√≥lo cobran sentido cuando est√°n relacionando a otras palabras entre s√. Claro que este no ser√a exactamente el caso cuando hablamos de que yo, en otra encarnaci√≥n, sea un cuervo o una rata. Pero entonces aqu√ el mismo problema se traslada a la palabra ‘yo’.

-¬ŅCre√©s en algo?
-Es muy tramposo el uso que suele darse a la expresi√≥n ‘creer en’. Porque mucha gente, cuando le conviene, la usa para defender la existencia de algo, y cuando le deja de convenir, la transforma en defensa del valor que ese algo tiene. Por ejemplo, alguien te puede decir que cree en los extraterrestres (refiri√©ndose claramente a que cree en su existencia o en su presencia) y negar que crea en la maldad (pese a estar dispuesto a reconocer que la maldad exista y est√© entre nosotros). Bu√Īuel hace un elegante se√Īalamiento de este tipo de deshonestidad cuando en El discreto encanto de la burgues√a hace decir a una mujer “creo en Dios; pero lo detesto”. Debido al mal uso de esta expresi√≥n, opto por decir que yo no creo en cosas, sino que creo cosas.

-No creer en nada, ¬Ņes equiparable a creer en nada, o en la nada? ¬ŅO es creer en algo?
-Creo que no es equiparable. Al menos hoy en d√a, en que la palabra ‘nada’ significa lo contrario de lo que significaba hace quinientos o seiscientos a√Īos. Creer en nada puede ser nada menos que El G√©nesis. Como en teor√a de conjuntos, donde el n√ļmero uno se define como el conjunto cuyo elemento es el conjunto vac√o. El dos es el conjunto que contiene al uno y al conjunto vac√o, etc√©tera.

-¬ŅQu√© es nada? (Es decir, desde tu punto de vista, si es que cre√©s en los puntos de vista).
-Si usted me pide que identifique ‘nada’ con alguna ‘cosa’ (por m√°s inconsistente que esta sea), va por mal camino. Ahora, si me pregunta por el significado de la palabra ‘nada’, me gustar√a contestarle con una mentira, a saber: que no tiene significado.
Pero si vas a seguir con ese tipo de preguntas te advierto lo mismo que le dice Peter Boyle a Robert De Niro en Taxi Driver: que no soy Bertrand Russell.

-¬ŅQu√© hac√©s cuando se te vuelca yogur en el teclado de la computadora, o de alg√ļn instrumento musical?
-Lo sorbo y/o lo lamo.

-¬ŅSos hincha de (o al menos simpatiz√°s con) alg√ļn cuadro de f√ļtbol?
-Me gusta el f√ļtbol, pero no simpatizo con los cuadros. Prefiero una cancha con 7 000 millones de personas donde todos juegan contra todos, y nadie se la pasa a nadie.

-¬ŅPor qu√© ser√° ese fen√≥meno de la polaridad entre dos cuadros? ¬ŅPor qu√© no son todos hinchas de Nacional, o todos hinchas de Pe√Īarol?
-En la antigŁedad era as√; todos eran hinchas del mismo equipo, y asesinaban a los jugadores del equipo contrario. Entonces, de a poco, surg√an divisiones en el equipo vencedor, y estas divisiones se profundizaban hasta llegar al cisma. Se formaban dos equipos. Pero uno ten√a m√°s simpatizantes que el otro, y los de este √ļltimo acababan por ser asesinados, y la historia volv√a a recomenzar.

-Llegando al final de la entrevista, debo reconocer el fracaso. Creo que no deber√a aceptar este tipo de trabajos, que en √ļltima instancia me llenan de conflictos y frustraciones. Por ejemplo, tengo entendido que un buen periodista casi no aparece en sus reportajes; que hace hablar al otro sin decir casi nada, actuando s√≥lo como un est√mulo apenas presente. Yo hice todo lo contrario, tal vez por razones narcisistas, tratando de mostrar que yo tambi√©n puedo ser inteligente o ingenioso, etc√©tera. En √ļltima instancia, creo que este reportaje no aporta mucho a toda la serie que te hab√an hecho anteriormente. Tengo que pedirte disculpas, y quisiera hacer algo como reparaci√≥n. ¬ŅQuer√©s que borremos todo y empecemos de vuelta? ¬ŅQuer√©s que suprima las preguntas y hablar libremente frente a un micr√≥fono? ¬ŅC√≥mo puedo hacer para tener √©xito en la vida?
-Para tener realmente éxito en la vida, hay que seguir tres reglas (o cuatro, ya que esta también lo es):
a) no regirse por m√°s de dos reglas.
b) no obedecer otra regla que ésta.
c) atenerse a esta tercera regla sólo en los casos en que uno haya metido demasiado la pata en la aplicación de las otras.
Con respecto a lo anterior, pienso que el narcisismo de tus razones no debe preocuparte. Si te preocupa es porque eres demasiado altruista, y piensas m√°s en lo dem√°s que en ti mismo. Y no debes pensar que porque las razones sean tuyas, su narcisismo te ser√° atribuido: si tu auto es a gas-oil, eso no implica que t√ļ tambi√©n lo seas; y aunque tu canario sea amarillo, t√ļ puedes ser verde.

(Publicado originalmente en la revista uruguaya Posdata)

Si te ha gustado este post, suscríbete al feed.

Categorías: cultura