Manual de cortesia para contar chistes (reglas de oro para no hacer papelones)
(Por Aníbal Litvin) En determinadas ocasiones, un buen chiste puede abrir las puertas de un mejor futuro o hacer más llevaderos los momentos más difíciles. También pueden sepultarlo definitivamente. Veamos qué hacer en cada ocasión. Y esto, le podemos asegurar, no es chiste.
Para contar en una reunión de directorio
Por lo general, es un momento en donde se tratan temas laborales y dónde uno debe quedar como inteligente, ingenioso, instruído y capaz. Así, lo mejor es un chiste de carácter conservador y que mueva a una sonrisa, (como para que superiores y subalternos digan, “qué medido y competente es este hombre”):
El gerente le dice a su secretaria:
-Convoque una asamblea para el viernes.
Y la secretaria le pregunta:
-¿Viernes se escribe con “b” o con “v”?.
-Mejor déjela para el lunes.
Ahora, si la marcha de su empresa es muy favorable y todos están contentos por un balance con alto superávit puede contar algo más subido de tono, aunque sin perder la compostura. (De paso, si su empresa da superávit, llámenos, nosotros también queremos trabajar allí). Veamos el chiste:
Un gerente le cuenta a otro:
-¡Es increíble! Le mando un telegrama a mi mujer diciéndole que vuelvo antes de mi viaje y, aun así, me la encuentro en la cama con un hombre. ¡La voy a matar!
-No te precipites, tal vez no recibió el telegrama.
Pero si las cosas andan mal, y en esa reunión de directorio usted se juega el puesto, su futuro y el pago de la hipoteca, no es momento para comenzar con frases un poquitín descolgadas como éstas:
- Apoyemos el trabajo en equipo… ¡sumate a mi orgía!
- Como dijo Noé, hagamos el amor como animales.
Sería como firmar el telegrama de despido.
En una reunión de padres, en el colegio
La maestra está por hablar del desempeño de nuestros hijos, pero antes puede haber un espacio para el sano esparcimiento. Por eso, se puede quedar muy bien con un chiste de gran nivel como este:
Un niña en una boda:
-¿Mamá, por qué la novia se viste de blanco?
-Bueno… porque éste es el día más feliz de su vida.
-Y entonces, ¿por qué el novio va vestido de negro?
Evite traslucir problemas familiares y no trate de sobresalir con chistes como éste:
-Mamá, ¿es verdad que descendemos de los monos?
-No sé, hija… ¡tu padre nunca quiso presentarme a su familia!
Y por sobre todas las cosas, no haga trascender ciertas cuestiones personales. Los padres pueden sacar ciertas conclusiones a través de un chiste como éste. (Aparte no se olvide que estamos en un colegio):
El marido que llega a casa y se encuentra a su esposa otro hombre desnudos en la cama:
-Pero Marisa, ¿quién es este tipo?
-José, me duele decírtelo así, pero la verdad es que algún día tenías que saberlo… ¡Este es el que nos paga todos los impuestos!
-Entonces, tapalo, tapalo, ¡que no tome frio!
Para contar en la primera cena con sus futuros suegros
Momento de cierta tensión. Los padres de su novia le toman una suerte de examen. Pero usted debe demostrar que no es ningún tonto ni un degenerado. Evite chistes políticos, chistes religiosos, chistes sobre nacionalidades, chistes eróticos, evite los chistes sobre fútbol… en fin, evite hablar si quiere causar buena impresión. Pero si tiene ocasión, un buen chiste como este puede ser la llave de la aceptación:
Dos amigos se encuentran en su viaje anual de cacería cuando, sin pensar, entran a la zona de leones. Mientras están preparando sus armas, un león se acerca y se les pone enfrente, mirándolos a los ojos. Uno de los camaradas dice, con voz muy baja:
-Compañero, páseme con mucho cuidado mis zapatillas de tenis sin hacer ruido.
Se cambia las botas por las zapatillas y se pone un pantaloncito corto. El amigo, al verlo, exclama:
-¡Oiga, no sea payaso! ¿Cree que le va a ganar a correr al león así vestido?
-Bueno, al león no sé, ¡pero a usted sí!
Y ya sabe, aunque los chistes tontos sean buenísimos, no los cuente en su primera vez. Van a pensar que usted anda todo el día ríendose de pavadas como éstas:
-¿Cuál es el animal con más dientes?… el ratón Perez.
-¿Para qué las vacas van a la fábrica de Pepsi?… para ver el paso de los toros.
-¿Qué hora es cuando un elefante se sienta sobre un reloj?… hora de comprar uno nuevo.
Si presta atención a estos pequeños consejos usted podrá sobrellevar la vida de una mejor manera y todos lo señalarán diciendo: “he aquí un gran hombre”.
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Categorías: humor