Más allá de los tres palos
Mauro Theler, alumno del Taller de Entrevista de Periodismo.net realizó esta nota con Ángel David Comizzo, ex arquero de River Plate y actual de Atlético de Rafaela. Comizzo habla de su vida, sus afectos, en que club le hubiera gustado jugar, los sueños que no fueron y el futuro que espera.
(Por Mauro Theler) Viernes, 19:00 hs.. El Equipo de Atlético de Rafaela concentra luego de la práctica en un hotel en las afueras de Rafaela esperando enfrentarse a Chicago(partido que empatará 1 a 1), su nuevo técnico es Ángel Piazza. Luego de refrescarse, Ángel Comizzo pide un termo de agua caliente e indica en que mesa sentarnos para que el sonido del ambiente no moleste.
Comizzo nació en Reconquista, provincia de Santa Fe, el 27 de abril del 62’. Esta casado con Liliana (Lily) y tiene dos hijos Darío Andrés y Nicolás David.
–¿Adónde están ellos?
–En Buenos Aires
–¿Cada cuanto los ves?
–Cada semana. Hablo con ellos todos los días. Los extraño bastante.
–¿Es duro jugar lejos de la familia?
–(piensa) Si es duro… pero ellos saben que este es el último estirón mío. Luego de no haber jugado los últimos 5 meses en River por diferentes problemas, decidí encarar esta última etapa de mi carrera, obvio que no se hasta cuando va a durar, pero saben que es el último esfuerzo que les pido.
–¿Porqué hablás de un último esfuerzo?
–Mis hijos se han criado con muy poco tiempo del padre hacia ellos, por una cuestión lógica. Nery Pumpido acuño una frase donde dijo que “River te da todo pero te quita todo”. Muchos años de mi vida pase en River y es así. De 7 días de la semana estas 5 adentro. Por eso les pedí el último esfuerzo, se lo que significa para ellos y ellos saben lo que significa para mi.
–Amigos ¿tenés pocos o muchos?
–Amigos tengo pocos. Para mí la palabra amigo engloba un montón de cosas que solamente un amigo te lo puede dar, tengo pocos amigos. De chico tenía muchos, me acuerdo que mi barra era bastante importante, éramos 8 o 9.
–¿Quiénes son tus amigos?
–Mi amigo de la infancia es Hugo, vive en corrientes y es profesor de educación física, nos criamos juntos. Oscar Acosta es otro de mis amigos. Alguien que ya no esta, un gran amigo mío, un tipazo de verdad y un hombre con toda las palabras que era el “ruso” Prátola. Mis hermanos son mis amigos. Uno puede llegar a olvidarse de alguno y no quisiera, tengo otros.
–¿Te gusta Rafaela?
–Sí. A Rafaela la conozco de chico, primero porque venia a competir y luego porque venia al hipódromo con mi viejo. Es una ciudad que me recuerda mucho a Reconquista, mi ciudad natal. Yo se como se vive en esta clase de ciudades porque nací, me crié y me hice hombre en Reconquista.
–¿Cómo te tratan los rafaelinos?
–La gente a aquí me trata bien, bastante bien, creo que me miman demasiado(sonríe).
EL FÚTBOL EN LAS VENAS
–¿Siempre quisiste jugar al fútbol?
–Desde la panza de mi vieja soy jugador de fútbol, yo siempre digo que me hicieron jugador de fútbol.
–¿A que edad empezaste a jugar en un club?
–Me acuerdo perfectamente, a los 9 años empecé a jugar los campeonatos de Baby para un equipo que se llamaba Carnicería Rafin, que era de mi barrio. A los 14 años me inscribo en Racing de Reconquista.
–¿Por qué arquero?
–Porque nací arquero. Amo el puesto, siempre me gusto jugar en esta posición. Se dice que los gorditos o los dueños de la pelota van siempre al arco, yo digo que los tipos con una tremenda personalidad, porque debés sobreponerte de ser héroe a villano en segundos o minutos para pasar a otra acción y volver a responderle al equipo. Además es un puesto distinto, diferente a todos, hasta nos vestimos distintos.
–¿Una camiseta en tu corazón?
–Bueno dos, la de Racing de Reconquista donde me inicié, hice mi casa a una cuadra, imaginate lo consustanciado que estoy con ese club, y la de River sin duda.
–¿Cómo te llevas con tus compañeros?
–Te lo pueden decir ellos. Me siento respetado por mis compañeros, intento ser uno más, aportar mi granito de arena en beneficio del equipo. Y ellos eso lo sienten se sienten respaldados Saben que en cualquier cancha que vayamos hay un tipo con experiencia que va a bancar la parada y restarles presión.
–¿Alguna anécdota de la gente que está detrás del arco en un partido?
–Hay muchas, la que más recuerdo siempre y que comento es una que estabamos en cancha de Banfield y jugábamos contra Platense y me decían que me iban a quemar la camioneta, que sabían el color y la patente y me preocupe. Yo siempre paraba en la villa Mitre en la casa de mi prima a tomar mate y de ahí me conocían hinchas de Platense, tiempo después un vecino fue y me dijo: Yo era el que te gritaba que te iba a quemar la camioneta–nos cagamos de risa.
–¿En que club te gustaría haber jugado?
–Colón. Me encanta Colón, me gustaría haber jugado y nunca se dio la oportunidad. Creo que es la primera vez que expreso este sentimiento. Es un club donde me hubiera encantado jugar, por su hinchada, porque representa a toda la provincia de Santa Fe, porque de chiquitito me gustaba, me acuerdo de la época del “Cementerio de los Elefantes” y de Di Meola.
–¿Si pudieras elegir, en que club te retirarías?
–La respuesta es obvia: River sin duda
SIN LOS GUANTES
–Describite como padre.
–Hay un montón de cosas que me arrepiento de no haber podido compartir más. Intente mejorar muchas cosas de las que mi viejo quizás no pudo conmigo por una cuestión de educación.
–¿Porqué decís eso?
–Antes se criaban de otra manera, mi viejo intentó criarme a mí de una manera que se la agradezco y que se basó en el respeto, cosa que hoy los jóvenes han perdido. Pero si intente mejorar en la relación con mis hijos un montón de aspectos. Soy un tipo muy cercano a ellos; por tener un pibe de 17 años y otro de 21 comparto cosas que comparto con mis compañeros, entonces tengo una buena relación, no quiero decir excelente porque sería mentiroso.
–¿Estás conforme?
–En algunas cosas he acertado, en las otras creo que le he errado. Intente siempre darles lo mejor. A veces pienso que los ahogué un poquito con el tema de que hay que ser de una manera determinada.
–¿Qué esperás de ellos?
–Yo siempre les pido que sean buenos, le recalco que no le entren a la falopa ni al choreo, pero por sobretodas las cosas que sean felices, que el día de mañana mis hijos me digan papá somos felices. Es algo que me haría muy bien y me pondría feliz a mi aparte.
–¿Un hobby?
–Mi único hobby es la pesca, me gusta.
–¿Apodos?
–Mis amigos me llaman Ángel o David, Negro, pero no hay un apodo determinado.
–¿Cómo fue tu primera vez?
–Fue un mano a mano con una niña (ríe), con una buena amiga. No debo haber tenido más de 15 años, tengo un bello recuerdo de ella.
–¿Qué auto tenés? ¿Te gustan los autos?
– Tengo un Rover. Me gustan los autos viejos, fundamentalmente de la línea Ford. Tengo un Ford 39 que lo estamos terminando para ponerlo a andar. Me gusta Fíat también, pero Ford es una pasión.
–¿Son más los admiradores o admiradoras?
–No, sin lugar a dudas los admiradores. Cuando empecé no había tantas nenas o chicas, aparte ya estoy veterano para tener admiradoras.
–¿Alguna vez tuviste admiradores molestos o perseguidores?
–A mí no me molestan los admiradores, para nada. Trato siempre de tratarlos con mucho respeto porque se lo merecen. He visto a muchos y en muchos lados pero ninguno que sea cargoso.
–¿Hay alguien a quien prefieras olvidar?
–(Piensa) No en general no soy un tipo rencoroso, me caliento y el enojo me dura lo que me tiene que durar, intento comprender porque la otra persona ha hecho determinadas cosas pero no soy así. Rechazo me provocan los asesinos, los violadores los faloperos, esos sí.
–¿Y una persona que siempre este presente?
–Mis viejos, los dos, siempre están en lo más alto del pedestal.
CRUZAR LA RED
–¿Pensaste en el retiro?
–En diciembre veo. Yo tengo contrato hasta junio, pero Carlucci (Gabriel) sabe muy bien que yo juego hasta que tengo “ganas”, porque así lo siento y porque así soy. En diciembre evaluare como rendí, si tengo ganas de seguir, si queda en mi el “fuego sagrado” para afrontar 6 meses más. Hace ya unos años que cada seis meses estoy tomando la decisión de si sigo o no sigo. Hago contrato por un año pero por una mera formalidad.
–¿Qué vas a hacer cuando cuelgues los guantes?
–Quiero ser Director Técnico. Tengo claro hasta que edad voy estar ligado al fútbol, estoy seguro de que no voy a estar más allá de los 50 años.
–¿Y después?
–Después quiero agarrar a mi mujer, mi auto y salir a recorrer el país. Disfrutar con ella, ir a pescar hacer cosas que no pude hacer en veinte y pico de años que juego al fútbol.
–¿Adónde vas a vivir cuando eso pase?
–En Reconquista, ahí me van a enterrar ahí voy a terminar mi vida.
–¿Ahorrás o invertís para el retiro?
–No estoy para tirar manteca al techo pero si puedo decir que si pude cuidarla. He tenido dos hermanos que supieron cuidarme las espaldas, son los que manejan mis negocios y uno ha ido estudiando y se ha ido preparando también para el día después.
–¿Estás conforme con tu carrera?
–Yo soy un tipo feliz con lo que Dios me dio. Dios me dio la posibilidad de salir a las canchas todos los domingos, de poder entrenar bajo el sol, cosa que pocos lo pueden lograr, de poder vivir de lo que me gusta, de conocer el mundo de conocer otras culturas. Soy un tipo feliz con lo que Dios me dio. La felicidad son pequeños momentos que te da Dios y que tenés que aprovechar al máximo
–¿Algo que no pudiste hacer?
–Conocer a mis abuelos paternos. Me hubiera encantado jugar en la Selección Argentina, creo que estuve capacitado durante muchos años y de acuerdo a lo que hemos visto. Pero como dije soy un agradecido de lo que Dios me dio.
–¿Algo más?
–Me gustaría haber pasado más tiempo con mis viejos, algo que no se logra en esta profesión en la que uno es un gitano.
–¿Cómo querés ser recordado?
–Como un buen tipo, nada más. Esto es simple: un buen tipo, padre, marido. No hay mucha historia en eso.
PELOTAS MEMORABLES
–¿Cuál fue la pelota que más satisfacción te dio atajar?
–Muchas, para traer a la mente hoy. Los 3 penales que ataje en cancha de boca en el año 89 que sirvió para que el feeling de la gente de River conmigo sea eterno; el penal que le atajo a Cardozo en cancha del Toluca y que sirvió para que el Morelia saliera campeón; el penal que le atajo a Brusco en cancha de River cuando Belgrano se nos venia encima y al final conseguimos el título. Pero son muchas.
–¿Y el gol que más te pesa?
–Esas pelotas que uno dice: que boludo, como me hicieron este gol. En cancha de Estudiantes de La Plata: Una pelota que vino larga, fui a buscar el pique y la pelota pico tan mal que me paso por arriba del cuerpo, y Kraviotto que estaba detrás mío hizo el gol; Otro fue en cancha de River contra Vélez, una pelota que por mi estilo de juego quise jugar antes de controlar, yo ya había visto al delantero, sabía que se iba a poner pero cuando la voy a controlar, había llovido y la pelota se me resbalo entre las piernas… me quería morir.
ESTA ENTREVISTA FUE REALIZADA POR MAURO THELER, ALUMNO DEL TALLER DE ENTREVISTA QUE SE DICTA EN PERIODISMO.NET
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Categorías: deportes