El adiós a un gobernador sensible
(por Yamileth Otero) A sus 99 años murió Luis Ferré, ex gobernador de Puerto Rico que supo compartir su vocación política con su pasión por la música y las obras filantrópicas. Su fallecimiento representa el fin de una era en la isla que se debatía entre asociarse libremente a los Estados Unidos o convertirse en una nueva estrella de su bandera.
Un reportaje realizado por una alumna del Taller de Redacción Periodística de Periodismo.net.
El viernes 24 de octubre de 2003 fue sepultado don Luis A. Ferré, ex gobernador de Puerto Rico de 1969 a 1973 y fundador del Partido Nuevo Progresista. Don Luis, como cariñosamente le llamaban, fue enterrado con todos los honores de estado. Con su muerte finaliza la presencia física del último integrante de una generación que forjó caminos y abrió sendas políticas, sociales y culturales de lo que es el Puerto Rico actual.
Ferré falleció a los 99 años de edad como consecuencia de un paro respiratorio, producto de un cuadro clínico complicado de infección de orina, obstrucción intestinal y pulmonía. Al ex gobernador le sobreviven su esposa, Tiody De Jesús, sus hijos Antonio Luis Ferré, presidente del diario El Nuevo Día, la escritora Rosario Ferré; nietos y biznietos.
El pueblo de Puerto Rico lamenta el fallecimiento más que de un político, de un humanista, filántropo, músico y precursor del desarrollo cultural del país. A sus actos fúnebres acudieron la primera mandataria del país, Sila María Calderón, quien decretó siete días de duelo. “Don Luis Ferré se caracterizó por su devoción a los más puros valores democráticos, su espíritu cívico y su amor a Puerto Rico”, expresó la gobernadora Calderón. Funcionarios políticos de todas las ideologías, artistas y miles de puertorriqueños dejaron aparte las diferencias partidistas para presentar sus respetos y acudir a las exequias del ex gobernador.
Su vida
Luis Alberto Ferré Aguayo nació el 17 de febrero de 1904 en la ciudad de Ponce, Puerto Rico. Hijo de inmigrantes cubanos, atestiguó la época de transición de la isla del gobierno de España al de los Estados Unidos. Aunque la era y el cambio de gobierno prometía cambios significativos en la política y la vida del campesino puertorriqueño, la llegada de las tropas norteamericanas no produjo los beneficios inmediatos que algunos auguraban.
Ferré fue uno de pocos puertorriqueños quienes vivieron los cambios socio-politico-económicos por los que atravesó la isla desde que se le otorgó a Puerto Rico la ciudadadanía norteamericana en el 1917, cuando contaba con 13 años de edad.
Don Luis estudió en Ponce, su ciudad natal hasta 1919 cuando se marchó a Morristown School para completar su último año de secundaria, donde se graduó en 1920. En ese mismo año inició estudios en ingeniería mecánica en Massachusetts Institute of Technology, además, continuó estudios de piano que comenzó en su infancia, en el Conservatorio de Música de Nueva Inglaterra en Boston. Ya con el título de maestro en ingeniería mecánica obtenido en 1925, regresó a Puerto Rico. Seis años más tarde contrajo nupcias con Lorencita Ramírez de Arellano, con quien procreó dos hijos: Antonio Luis y Rosario.
El recién graduado ingeniero mecánico laboró junto a su padre y hermanos en la Porto Rico Iron Works, empresa familiar a la que juntos convirtieron en un negocio millonario. En su haber por mejorar las condiciones de trabajo de sus empleados, Ferré creó la Sociedad Cooperativa de Empleados de la Porto Rico Iron Works. Y con la idea de crear un mejor porvenir para los trabajadores, fue desarrollando ideas que lo motivaron inclinarse al campo de la política.
Ferré el político
La vida política de Luis A. Ferré estuvo plagada de altibajos: derrotas aplastantes, división partidista, y la creación de un nuevo partido integraron tres décadas en su búsqueda por un escaño electivo hasta que finalmente logró la elección como gobernador de Puerto Rico en 1968.
Ferré inició en la política en momentos socio-políticos históricos para el país: los puertorriqueños habían elegido por primera vez un gobernador isleño, Luis Muñoz Marín, presidente del Partido Popular Democrático (PPD) en 1948. Desde la década de 1940 hasta nuestros días, el PPD cree en el Estado Libre Asociado (ELA) como alternativa o status político del país. Don Luis, sin embargo, pertenecía al Partido Estadista Republicano (PER), en el que aspiró a diversos escaños: alcalde de Ponce, comisionado residente y la gobernación, candidatura que perdió en tres cuatrienios consecutivos.
En 1967 Ferré se desligó del PER, presidido por su cuñado, Miguel Angel García Méndez quien boictoeó el plebiscito de status propuesto por don Luis. El ingeniero entendía que la mejor manera para que los Estados Unidos dieran la estadidad a Puerto Rico era que la isla votara mayoritariamente por dicha fórmula de gobierno. Sin embargo, los resultados del plebiscito reflejaron que el pueblo prefería el ELA, con 60 por ciento de los votos, a la estadidad, que obtuvo 39 por ciento.
La experiencia ganada en el plebiscito y las décadas en que se desempeñó como delegado del PER, le sirvieron para crear el Partido Nuevo Progresista en 1967. Un año después fue electo gobernador de Puerto Rico como líder de ese partido, finalizando con su victoria la hegemonía que el PPD mantenía desde 1940. Ferré se convirtió en el primer gobernador no popular electo por los puertorriqueños. Con él nació la era de la alternancia democrática permitiendo cambios de partido de gobierno en el poder en seis ocasiones.
En 1972, Ferré y el PNP fueron derrotados por Rafael Hernández Colón, candidato a la gobernación por el PPD, pero el ingeniero fue desde ese momento la figura central del movimiento estadista puertorriqueño.
Mecenas de las artes y la filantropía
Don Luis siempre fomentó el desarrollo de las artes y la cultura en Puerto Rico. Daba énfasis a la enseñanza de las artes a los niños porque, según él “les abre las mentes y la imaginación, y eso es lo que los mantiene vivos”.
En 1950, Ferré organizó una sociedad filantrópica conocida por el nombre Fundación Ferré, con el propósito de ayudar en la educación a los más necesitados en el país. Asimismo, fue fundador de distintas instituciones destacadas del país: Museo de Arte de Ponce, el diario El Día y la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico.
Recuadro
SU VIDA POLÍTICA
Aunque en la actualidad la imagen del ex gobernador se destaca por los precedentes que sentó como primer mandatario, su cuatrienio de incumbencia fue convulsionado.
Huelgas universitarias, terrorismo, actos de desobediencia civil y un grave conflicto en contra de la Marina de los EE.UU. en la isla de Culebra fueron los escollos con que Ferré tropezó durante su gobierno. Sin embargo, el pueblo recuerda las obras gubernamentales que en la actualidad continúan vigentes y benefician a parte de la ciudadanía.
Ferré fue miembtro de la Convención Constituyente que redactó la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Fue representante entre 1953 y 1957 y presidente del Senado entre 1977 y 1981.
Durante su incumbencia como gobernador:
· Promovió el Bono de Navidad para empleados públicos y privados.
· Otorgó títulos de propiedad de infraestructura por un dólar ($1.00) a 75,000 parceleros quienes se convirtieron en propietarios de tierras que anteriormente pertenecían al Estado.
· Creó un proyecto para que no existiera más un arrabal en la isla. Asimismo, intervino para que la Corporación de Renovación Urbana y Vivienda (CRUV) creara urbanizaciones y edificios de renta mínima (residenciales públicos a bajo costo).
· Inició el programa de sellos de alimentos (cupones) para familias de escasos recursos económicos.
· Aumentó el salario del obrero agrícola de 55 centavos a un dólar ($1.00)
· Integró los hospitales públicos y los privaados para que toda persona tuviese asistencia médica sin importar su situación económica.
· Movido por su interés por la conservación de los recursos naturales y del ambiente creó la Junta de Calidad Ambiental y el Departamento de Recursos Naturales.
· Impulsó la mecanización a la industria de la producción de caña de azúcar, producto primario de aportación económica del país.
Recuadro
APORTES AL ARTE Y LA CULTURA
El ex gobernador fue amante de la música, la pintura y la escritura. Desde muy pequeño cultivó la “fibra de pensador y de artista”. Hombre de pensamiento renacentista, siempre expresó que “el amor al arte da plenitud a la vida, lo material pasa. Sólo perdura lo bello, creación eterna del espíritu”.
1937 – Dotó a Ponce de una biblioteca pública, a la que donó parte de sus libros.
1945 – Compró la infraestructura y producción de El Día, un periódico publicado en Ponce.
1948 – Junto con el monseñor James McManus cofundó la Universidad Católica de Puerto Rico, hoy conocida como la Pontificia Universidad Católica.
1950 – Organizó la corporación filantrópica Fundación Ferré para ayudar a la educación de niños pobres.
1959 – Estableció el Museo de Arte de Ponce (MAP) en una casa alquilada con 71 pinturas en exhibición.
1964 – Inició la construcción de la nueva localización del MAP. En la actualidad el museo cuenta con 3,000 obras y 14 galerías.
Entrevista a María Luisa Ferré, su nieta
“Hombre de muchos pero abuelo mío”
Aún abatida por el dolor, pero agradecida por el amor y la solidaridad que el pueblo puertorriqueño demostró ante el fallecimiento del ex gobernador, María Luisa Ferré, presidenta del periódico El Nuevo Día quiso compartir algunas memorias de su vida junto a su abuelo.
-¿Cómo describirías a Don Luis?
-Como mecenas de las artes, humanista, filósofo, ingeniero de sueños y de obras, músico por vocación, idealista incansable, político de convicción, vencedor y derrotado, adversario y compañero, enigmático y pragmático. Hombre de contradicciones, de equilibrio y de balance.
-Cuando falleció su esposa y entonces Primera Dama, ¿cómo sobrellevó la pérdida?
-Cuando se murió mi abuela me regaló el potecito de agua bendita de la Virgen de Fátima y luego me llevó su pañuelo para que yo se lo guardara. Tenía la foto de mi abuela en su velador con una flor y luego de su muerte me hacía ir a darle un beso a esa puchita de rosas que era de ella y que tenía siempre en su cama.
-Y de los momentos felices, ¿cómo era un día con “el abuelo”?
-Desayunábamos juntos en la terraza de la casa de La Alhambra, en Ponce. Lo veía leer el periódico, cortar pedacitos de frutas y de queso para alimentar a los ruiseñores. Terminado el ritual de los pájaros, caminábamos por el jardín en busca de unos nísperos y del gallo Abelardo, a ver cómo había pasado la noche. Para terminar nuestro paseo se sentaba en el enorme piano de cola y tocaba mi pieza favorita: el Vals de las Mariposas.
-¿Hay alguna anécdota jocosa que te haya contado?
-¡Oh sí! Me contó de su infancia cuando se electrocutó haciendo un experimento al caballo del médico del pueblo que visitaba a su mamá una tarde. También cuando se tiró del segundo piso de la casa con un paraguas imitando a los paracaidistas que habían llegado a Ponce y cuando, en tercer grado, se enamoró de la hermana de un amigo que estaba en cuarto grado y por estar con ella consiguió que lo promovieran de grado.
Opinión
Por Yamileth Otero
VIDA DE UN MECENAS, POLÍTICO Y CABALLERO CENTENARIO
Su nombre lo llevan utopistas, centros de bellas artes, bibliotecas, teatros, en fin, todo lo relacionado con el arte y la cultura.
Luis A. Ferré fue político; aunque sus años como gobernador transcurrieron accidentados, sus obras de justicia social perduran hasta la actualidad. Fue el electorado quien decidió, por amplia mayoría, que cuatro años bajo su administración eran suficiente.
Enfrentó la traición dentro de su partido y de su familia con estoicidad, mas no renunció a sus ideas. Perseverante y un caballero cortés en la política, nunca expresó tener enemigos, más bien contrincantes. Y una vez terminaban los debates políticos, se unía a sus opositores para iniciar largas tertulias sobre historia, filosofía y artes.
Músico por vocación, grabó un puñado de discos junto al insigne pianista Jesús María Sanromá. El piano fue para don Luis fuente de profunda satisfacción espiritual y de sentido de logro, que además le ayudó a cultivar la paciencia y la memoria. Organizaba conciertos y veladas musicales para recaudar fondos para la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico, el Conservatorio de Música y para el Festival Casals.
Con la muerte de Luis Ferré el pueblo puertorriqueño se despide de una generación de polifacéticos como Luis Muñoz Marín, Leopoldo Figueroa y, Ernesto Ramos Antonini, quienes no sólo fueron líderes políticos, sino que fomentaron las bellas artes, la importancia del ser humano, el amor por la patria y por la cultura.
Si te ha gustado este post, suscríbete al feed.
Categorías: cultura