Las cosas que serán embargadas por no pagar la deuda externa

(Por AnÃbal Litvin) Ellos quieren cobrar. En dólares, en pesos, en maravedÃes, en lo que venga. Y si no hay cash, quieren agarrar lo que sea aunque sea para vendérselo después a un botellero o cartonero. Ahora, ¿qué cosas se pueden llevar en parte de pago? En primicia exclusiva, el plan de los acreedores para cobrar la deuda externa en especie. Es decir, una especie de choreo.

Las palomas del Congreso: un dÃa van a caer con redes y se las llevan a todas. Para morfar, sirven. Y pueden ser vendidas a una cadena de supermercados medio desprevenida a 1 pesito por cabeza. Si sumamos las Palomas de Plaza de Mayo y algunas otras, muchos acreedores van a salir volando para cazarlas.

Los vestidos de Cristina Kirchner: Deben salir una moneda. Y tienen doble valor: por un lado, la venta de los vestidos. Y por el otro, si se queda sin ropa, podremos ver a la Primera Dama en bolas que debe estar buena, todavÃa.

Los bigotes de AnÃbal Fernández: no tanto por lo que valen los bigotes en sÃ, sino porque debajo de semejante pelambre debe haber miles de cosas valiosas que uno ni debe saber.

La pista de Anillaco. Ahora que Menem ni la usa y nadie viaja para chuparle las medias, está medio al pedo. Que la levanten asà como está y se la vendan a algún lugar donde realmente la necesiten.

El RÃo de la Plata: El agua está podrida, los peces están muertos, no tiene solución. Pero si los acreedores son piolas, pueden llevarse toda el agua a su paÃs, limpiarla y guardarla para más adelante, cuando empiece a faltar el lÃquido elemento. Además, cuando saquen el agua, van a encontrar hasta el Titanic hundido, hecho que genera un valor adicional. En el mismo sentido, se pueden llevar el Glaciar Perito Moreno y derretirlo para generar aún más agua.

La Quinta de Olivos: el presidente de un paÃs que debe mucho no puede vivir en una Quinta. Que se vaya a un dos ambientes. Y en lugar de la Quinta, que los acreedores lo vendan a DisneyWorld ya que tiene juegos, animales, canchas de golf, tenis y todos los divertimentos posibles. Le ponen dos orejas gigantes y listo.

Los invitados de los talk-shows: No tienen valor en sÃ, pero como carne picada en algúna cadena de hamburguesas pueden servir.

Gente en general: que le pongan un precio a los tucumanos, otro precio a los riojanos y otro a los puntanos. Y que se los vayan llevando y que se vaya bajando la deuda. En promedio, 40 millones de argentinos a 10 pesos, son 400 millones de pesos. No es la panacea, pero es para ir bajando la cuenta. De paso, sin los 40 millones de argentinos, el paÃs tal vez sea un poquito mejor. ¿No le parece?

Nota: si usted simpatiza con los acreedores, utilice este espacio para sugerirles cosas que usted cree que se pueden llevar. No vale su suegra. Gracias.

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Categorías: humor