Todos los chistes obvios con el hijo de Menem
(Por Aníbal Litvin) El pobre pibe no tiene la culpa, es inocente. Pero a partir de su nacimiento, una sucesión de chistes sobre él y su vida se hacen inevitables. Como lo fueron con el “ojo de Kirchner” y la “mano de Scioli”. Así que, acá van los primeros chistes obvios sobre Máximo Saúl.
1) Cuando nació Cecilia dijo: “Se parece a vos, Carlos” y Carlos contestó: “Y bueno, lo importante es que sea sanito”.
2) Lo cambia Menem porque es experto en cagadas.
3) Menem le da la mamadera. Es la primera vez que Menem le da de comer a alguien.
4) Cuando le muestran una foto de Duhalde, Máximo llora.
5) Le hacen la mamadera como les enseñó María Julia. Por eso cuando el nene hace caca, ésta tiene olor a Riachuelo.
6) Le pidieron a María Julia que lo cambiara y ella dijo: “En 1.000 días lo dejo limpito”.
7) El chico llora más que cuando Menem renunció al ballotage.
Ella le dijo: “dentro de 40 años, Máximo será presidente de la Argentina”. Y él contestó: “Qué optimista”, “¿Por decir que va a ser presidente?”, preguntó ella. “No, por pensar que dentro de 40 años todavía va a existir la Argentina”.
9) Sus primeras palabras fueron “gogo, dadá, chorro” y alguien exclamó: “¿vieron? ¡ya dijo papá!”
10) Cuando le preguntaron si quería tener otro hijo, Carlos contestó: “a mi edad es más fácil subir al poder, que poder subirla”.
Y tenemos más pero no queremos ser tan obvios. Si tiene alguna obviedad, obviamente envíela. Estaremos agradecidos… obviamente.
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Categorías: humor