Nuevas felicitaciones de Bush

(Por Aníbal Litvin) Qué gran gesto fue el de Bush al encontrarse con Kirchner y felicitarlo por la renegociación de la deuda y decirle que no aflojara con la quita a los tenedores de bonos argentinos. ¡Insólito! ¿Será porque Bush se salvó de comprar los bonos? No importa, el asunto es que esta felicitación de Bush desató en las últimas 48 horas una ola de nuevas felicitaciones que en primicia exclusiva brindamos para su conocimiento. ¿No merecemos una felicitación?

· Bush llamó a Saddam Hussein y lo felicitó por su valentía al soportar toda la guerra y lo instó a no aflojar en estos momentos tan difíciles.

· Bush llamó a Castrilli y lo felicitó por el regreso del fútbol a la Argentina y lo instó a no aflojar con los violentos del bate. (Pobre, confunde fútbol con béisbol pero lo que vale es la intención, ¿no?)

· Llamó a la nigeriana que se salvó de ser lapidada por adulterio y la instó a que no aflojara a darle y darle con el negro.

· Bush se encontró con Lula y lo felicitó por los recortes. No en el gasto público de Brasil sino los recortes en la barba de Lula que quedaron tan prolijos.

· Se encontró con su esposa y la felicitó por el nuevo amante que tiene e instó que no aflojara… el corpiño a menos que fuera necesario.

· Bush llamó a Bill Gates y lo felicitó por su talento y su capacidad de empresa y lo instó a que le aflojara unos mangos (Digamos unos quinientos millones de mangos)

· Bush llamó a Carlos Bianchi y lo felicitó por la campaña de Boca pero lo instó a que aflojara un poco con ganar tantos partidos porque él tiene su corazoncito con River.

· Bush llamó a Daniel Hadad y lo felicitó por haber abandonado su programa de la mañana a los 20 días de haber comenzado porque no tenía un pomo de rating y lo instó a que no aflojara el nudo de su corbata.

· Bush se encontró con sus custodias del FBI y los felicitó por lo bien que lo cuidan pero los instó a que aflojaran con secundarlo a todos lados porque le molesta orinar cuando cuatro guardaespaldas lo rodean

· Bush se encontró con Cristina Kirchner y la felicitó por su belleza y la instó a que aflojara con su marido y que se diera una vueltita por el salón Oval de la Casa Blanca. (Parece que le había sobrado un cigarro que perteneció a Clinton).

Finalmente, me gustaría encontrarme con Bush y pedirle que no felicite tanto a nuestro presidente. Cuando el presidente de los Estados Unidos, el jefe del FMI y todos esos nos felicitan… ¡es que seguro que estamos cocinados!

Si te ha gustado este post, suscríbete al feed.

Categorías: humor