Cómo darse cuenta si el trabajo lo está volviendo loco
(Por Anibal Litvin) El trabajo es una bendición pero en estos días de inseguridad, vencimientos, llamados telefónicos, cheques que vuelan de un lado para el otro y otros sinsabores, puede convertirlo a usted en un peligro para si mismo y para su familia. Son pequeños síntomas, parecen inofensivos. Pero ¡cuidado! Mire que después no tiene retorno. Fíjese si le ocurre algo de esto y vaya al médico:
· Trata de ingresar su clave de cajero automático en el microondas para ver si puede sacar dinero.
· Si durante 3 minutos no suena el celular, cree que no tiene batería o se descompuso.
· Si durante tres minutos el celular suena ocho veces, lo termina sumergiendo en el florero.
· Tiene mil papelitos de colores con números de teléfonos y anotaciones que ni usted mismo entiende (aunque algunas las escribió hace minutos)
· Vuelve a su casa después de un día de trabajo y llama a sus hijos por el nombre de sus compañeros de trabajo. O peor, llama a su esposa por el nombre de su secretaria.
· Cuando hace llamadas telefónicas desde su casa, marca el cero o el nueve para pedir línea.
· Es de noche cuando entra y sale del trabajo, aún en verano.
· Un sábado realiza un asado para sus parientes o amigos y después de darle vuelta a los chorizos revisa unos facturas que tienen que ser pagadas el lunes.
· Ultimamente se conecta con su mujer a través de memorándum de la empresa.
· Ha pensado seriamente en poner una cama en su oficina, no sólo para quedarse a la noche y descansar sino para evitar que cuando vuelva a su casa, alguno le serruche el piso. (Mejor vuelva a su casa por si alguien le está serruchando a su esposa).
· Revisa la agenda del año 2001 para ver si se olvidó de hacer algo.
· Al jefe le ha comenzado a decir “papá” o “mamá”, en el peor de los casos.
· Utiliza los sueños para resolver situaciones que no pudo arreglar durante el día por falta de tiempo.
· El último programa de tevé que vio completo fue un capítulo de “La nena” pero no la última versión con Rodolfo Ranni sino la primera con Osvaldo Miranda y Marilina Ross.
· De pronto dice: “¿Cómo? ¿El mundial de Japón ya pasó? ¿Y cómo salió Argentina?”
· Las vacaciones son algo que siempre se postergan para el año próximo.
· La única razón por la que reconoce a sus hijos es por sus fotos en su escritorio.
Repetimos: tenga cuidado. Distiéndase, piense que la vida es linda, que hay que disfrutarla, pero eso sí: ¡antes termine el trabajo que tiene pendiente, si no, puede suceder una catástrofe!
Si te ha gustado este post, suscríbete al feed.
Categorías: humor