fútbol chileno: perdidos en el espacio

Mientras cinco países sudamericanos competían con diferente suceso en la Copa del Mundo de Corea del Sur y Japón, los chilenos se conformaban con ver algunos partidos, sólo algunos, por TV. A un torneo local sin prestigio ni figuras se le suma el desacierto de los dirigentes para diagramar un campeonato que atrape el interés del hincha. La triste realidad de un fútbol en decadencia, vista por uno de los alumnos del curso de periodismo deportivo de periodismo.net.
(Por Gonzalo Serrano) Hace un par de días el Presidente de la Asociación de Fútbol Profesional de Chile (ANFP), Reinaldo Sánchez, anunció la realización de un torneo relámpago que tendrá como principal objetivo definir cuáles serán los equipos que van a representar a Chile en la Copa Panamericana, proyecto ideado por la Confederación Sudamericana en reemplazo de la Copa Conmebol y, respecto del cual, países tan importantes, como Argentina y Brasil, aún no han asegurado su participación, lo que demuestra la improvisación de un fútbol chileno que cada día está más devaluado.
Lo lamentable, es que este torneo relámpago anunciado por Sánchez surge como la única forma de alivianar el déficit económico de equipos como Unión Española y Deportes Concepción quienes deberán agregar a sus deudas, los problemas que les va a significar estar setenta días sin jugar (desde el 26 de mayo hasta el 4 de julio), esto después de haber quedado eliminados (junto a Audax Italiano y Cobresal), del actual sistema de campeonato, empleado durante este año que, al parecer, no previno esta situación.

El campeonato regular intenta emular al sistema mexicano, dividido en dos torneos: Apertura y Clausura. Dieciséis equipos jugarán todos contra todos, pero estarán divididos en grupos de a cuatro. Habrá una tabla de cómputo general de puntos en cada torneo, los que se aplicarán, además, en los grupos, determinándose al final de las 15 fechas, los tres mejores equipos de cada grupo, obteniéndose así la clasificación de doce equipos que jugarán los denominados Play Off, sistema que incluirá, en otra genialidad de los dirigentes criollo, el “Gol de Oro”, justo cuando la FIFA lo había desechado.
Pero eso no es todo, la falta de planificación y seriedad permite que se dé el caso de que hayan clasificado equipos con menos puntos que otros. Audax, por ejemplo, quedó eliminado aún teniendo mejor puntaje que cinco de los doce equipos clasificados. O, también, que después de esta primera parte se clasifiquen los equipos por mejor puntaje y no por diferencia de gol, o sea que en los famosos Play Off ganar por un gol será lo mismo que hacerlo por cinco.
Todo esto, como una muestra de la desorganización que existe en el fútbol chileno, donde los sistemas de campeonatos se han ido cambiando, año a año, de hecho, desde 1996 que un torneo no conserva la misma estructura durante dos años seguidos (ver recuadro). Todos los años surgen nuevas ideas: aumentar los equipos; disminuirlos; dividirlos en zona; jugar con los de primera división “B” en un torneo conjunto; etc. No debe extrañar entonces que la televisión y el público consideren que éste el fútbol chileno sea un producto devaluado.
Las cifras así lo demuestran, la actual propietaria de los derechos del fútbol chileno, Sky, no está dispuesta a pagar lo que canceló por éstos hace cinco años, es decir, 57 millones de dólares y medio. No sólo porque no crea que éste ya no tiene la valoración de antaño, sino porque además no consiguieron la meta que esperaban de éste que era la de ingresar al mercado chileno. El campeonato simplemente “no calentó” a la gente.
El golpe más duro dado a la ANFP por esta empresa fue la cesión a su propia competencia de uno de los tres partidos que transmite cada fin de semana. Lo mismo había hecho Televisión Nacional dos años antes, al evaluar que los costos por transmitir los partidos era mayor que los ingresos percibidos. La otra empresa que trasmite un partido del fútbol chileno a la semana es la cadena FOX asegura que la transmisión internacional de estos partidos marcan cero puntos de rating, registrándose audiencia sólo en Chile.
El sueño de Francia ’98, que sobrevalúo al fútbol chileno, se ha ido desvaneciendo de igual manera que la ilusión de clasificar al mundial de Corea y Japón.
Aún sin saber quién transmitirá el próximo campeonato -incluso se ha especulado con la posibilidad de que la ANFP cree un canal propio con este objeto- y cuanto se pagará por éste, hay equipos como Concepción, que, por una irresponsabilidad de la Asociación del Fútbol ya se les ha adelantado la plata correspondiente a los derechos de televisión del año 2003. Increíble porque que éstos aún no se han vendido.
Además de la distribución irresponsable de los dineros por parte de la mayoría de los clubes, se agrega la falta de preocupación de la ANFP a la hora de entregar los dineros. El Gerente de Everton de Viña del Mar, Luis Ramos, dice que hay mucha desidia por parte del organismo central por los dineros que se entregan a los equipos por conceptos de televisión. “Estos deben ser redestinados y no entregados así no más a los clubes, debe haber una estandarización por parte de la dirigencia para, con esa plata, solucionar situaciones puntuales que deforman el espectáculo”, como ocurre, por ejemplo, con las canchas o con detalles tan simples como las mallas de los arcos. “Si el entorno es bueno, yo invierto, pero hoy por la discontinuidad del campeonato, la publicidad se está retirando, la ANFP ha desviado el rumbo”, agrega.
No es de extrañar que la mayoría de los clubes estén quebrados, incluso aquellos que parecían invulnerables. Colo Colo está cargo de un “sindico de quiebra”, mientras que Universidad de Chile se haya a la espera de un milagro que le permita vender un jugador al extranjero y así poder salvarse de la crisis, la cual se cree es tan grave como la del club blanco.
Los clubes, como dice el Gerente de Santiago Wanderers, Carlos Pérez, deben imperiosamente ordenar la casa: “No se puede gastar más de lo que se tiene, se requiere, entonces, un orden administrativo, con una planificación establecida antes de cada año y que debe necesariamente cumplirse” y, por último, tener un rango de sueldos más o menos parejo, no pagar mucho, pero tampoco muy poco, lo fundamental es darle seguridad al empleado”, concluye.
Ahora si nos proponemos la labor de entender el campeonato de la primera división “B”, debemos establecer antes un compromiso de perseverancia que nos obligue retomar una y otras vez las bases de este, cuantas veces sea necesario, hasta creer entenderlo. A grandes rasgos este se divide en tres etapas: Regional, Nacional y Liguilla. En el primero los equipos se dividen en zonas: norte y sur; en el segundo los cuatro mejores cada zona se juntan para jugar entre sí, de igual manera lo harán los ocho peores. Finalmente, se juntarán lo seis mejores del grupo de los ganadores, más los dos mejores de los perdedores, para definir entre ellos quiénes serán los que ascenderán. Según éste sistema se puede llegar al absurdo de que un equipo que haya obtenido cero puntos durante la primera parte pueda ascender a la primera división después de haber salido victorioso en las dos fases siguientes. Decimos absurdo, porque demuestra lo inútil de la primera rueda, pero no por eso menos costosa.
El Gerente de Wanderers cuenta, por ejemplo, que para el concepto de viajes, antes se recibía el apoyo de la Polla Gol –sistema de apuestas basado en los resultados del fútbol- para traslados de más de mil kilómetros, pero ya no, transportar a un equipo desde la zona centro al norte por avión tiene un costo cercano a los siete mil dólares, que incluyen pasajes, estadía, viaje en bus al aeropuerto, al estadio etc. De ahí entonces que la vía aérea sea restrictiva y a que los equipos de esta división pasen más tiempo arriba de los buses viajando que en las canchas entrenando. Se llega a absurdos como los ocurridos el fin de semana recién pasado, cuando Puerto Montt llegó a Viña del Mar a enfrentar a Everton, luego de recorrer cerca de cinco mil kilómetros, no obstante se encontraron con la sorpresa de que la cancha estaba inhabilitada a raíz de la lluvia, tuvieron que devolverse sin haber jugado, a causa de que no contaban con los recursos como para solventar la estadía a la espera de la reprogramación.
Al revés del grito que los ecuatoriano están haciendo famoso en el mundial: ¡así no se puede!

LOS ÚLTIMOS CAMPEONATOS 2002 Campeonato Apertura (15 fechas más liguilla) y Clausura (15 fechas más liguilla)
2001 Treinta fechas divididas en tres tramos de diez cada una.
2000 Copa Carranza (16 equipos divididos en grupos de a 4) y Campeonato de 30 fechas.
1999 Treinta fechas, división del puntaje en dos, luego se enfrentaban los 8 mejores y los 8 peores.
1998 Copa Chile (Participan equipos de la A y la B) y Campeonato 30 fechas.
1997 Campeonato Apertura y Campeonato Clausura.

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Categorías: deportes